El sábado por la noche, el Inter venció a la Juventus en un partido importante pero también muy polémico, porque estuvo condicionado por un error arbitral: la expulsión del defensa de la Juventus Pierre Kalulu por una segunda tarjeta amarilla tras una supuesta falta sobre Alessandro Bastoni del Inter, falta que sin embargo no se produjo.
El error del árbitro Federico La Penna también fue provocado por la simulación de Bastoni, pero sobre todo no pudo corregirse por un fallo importante en el reglamento. El VAR, el sistema mediante el cual el árbitro puede cambiar una decisión equivocada con la ayuda de otro árbitro en una sala de vídeo, sólo se puede utilizar en caso de expulsión directa, no en caso de expulsión por segunda tarjeta amarilla. Es una omisión extraña e injustificada, y de hecho la posibilidad de cambiar el reglamento se viene discutiendo desde hace tiempo: casualmente, podría ocurrir en apenas unos días, algo un tanto burlón para la Juventus.
De hecho, el 28 de febrero tendrá lugar la reunión anual de la IFAB, la asociación internacional que establece innovaciones y cambios en el reglamento del fútbol, y entre los temas en discusión estará la ampliación de las situaciones en las que el VAR puede intervenir, a partir de la segunda tarjeta amarilla incorrecta que provoca una expulsión.
Además de este cambio, también se decidirá si se introducirá el uso del VAR para los saques de esquina obviamente mal otorgados (pero sólo si esto se puede hacer sin retrasar demasiado el juego) y si se ampliarán las situaciones en las que el árbitro puede corregir una identidad equivocada (hoy ya puede hacerlo, pero sólo en otras situaciones en las que el VAR puede intervenir).
Se trata de cambios que muy probablemente serán aprobados, pues ya fueron discutidos previamente en la reunión anual del IFAB en enero y ya fueron aprobados y recomendados durante las reuniones técnicas utilizadas para desarrollar las propuestas. De aprobarse definitivamente, entrarían en funcionamiento a partir del 1 de julio de 2026, es decir, al inicio de la nueva temporada de fútbol, pero como suele ocurrir en estos casos, es probable que ya sean probados durante el Mundial de Fútbol que comienza en junio.
Si las nuevas reglas ya hubieran estado en vigor, en el Inter-Juventus, el árbitro probablemente habría anulado la segunda tarjeta amarilla de Kalulu, que por tanto no habría sido expulsado, y podría haber amonestado a Bastoni por simulación. Este último también ya estaba fichado y, por tanto, podría haber sido deportado en lugar de Kalulu. En resumen, este pequeño cambio en la normativa habría supuesto una gran diferencia.
El diseñador de árbitros italiano Gianluca Rocchi, es decir, la persona que decide los equipos arbitrales para cada partido y evalúa su desempeño, comentó lo sucedido en el Inter-Juventus de la siguiente manera: “Lamentamos mucho el episodio: por la decisión de La Penna que fue claramente equivocada y por el hecho de que no pudimos utilizar el VAR para remediarlo”. También criticó la actitud de Bastoni, sin nombrarlo: “La Penna está mortificada y estamos cerca de él, pero tengo que decirles la verdad: no es el único que cometió un error, porque ayer hubo una simulación clara. La última de una larga serie en un campeonato en el que intentan engañarnos por todos los medios”.
De hecho, simulaciones como la de Bastoni son muy frecuentes en cada jornada del campeonato y prácticamente en todos los partidos, salvo que éste resultó evidente tanto por la forma en que se llevó a cabo como por las consecuencias que tuvo.