Anne vive desde hace años en Italia. Sus hábitos también han cambiado dependiendo de dónde vive; Ahora cocina pasta todos los días como hobby. Un hobby gratificante, como bien dices.
Desde que Anne Maike vive en Italia, su actitud hacia la cocina ha cambiado. Su pasión es especialmente la pasta: por un total de 2.700 euros, la directora de teatro aprendió a hacer a mano de cuatro a cinco tipos diferentes en un curso intensivo en la Escuela de Artes Culinarias Cordon Bleu. Desde entonces, su vida diaria ha cambiado significativamente, dijo Anne Maike al periódico holandés De Telegraaf.
Hacer pasta como hobby: Anne gasta 400 euros al mes
“La vida italiana ha alimentado aún más el ‘nerd de la pasta’ que hay en mí”, dice. Le encanta cocinar en las diferentes regiones de Italia y explorar sus diferencias. Ahora tiene una colección considerable de utensilios en su cocina, desde un cortador de raviolis de latón que cuesta 35 euros, un plato para hacer dumplings hecho a mano y una “guitarra”, un dispositivo parecido a una guitarra para cortar pasta en tiras largas.
Anne difícilmente puede imaginarse la vida sin pasta: “Lo mejor de este hobby es que no cuesta casi nada y puedo hacerlo casi todos los días porque todavía hay que comer”. Aunque gasta unos 400 euros al mes en su familia de tres o más amigos, que vienen a visitarla con regularidad, no le parece un hobby caro.
Anne espera algún día convertir su pasión en una carrera. “Espero algún día poder combinar los conocimientos y la experiencia sobre pasta que tengo ahora con los de mi vecino italiano y celebrar seminarios juntos”, le dice a De Telefgraaf.
El amor italiano por la pasta y el regreso de la cocina
La afición de Anne se adapta a su nuevo hogar, como explica el portal “Italian Food”: En Italia se comen una media de 23,3 kilogramos de pasta per cápita al año, más que en cualquier otro país del mundo. De los 17 millones de toneladas de producción mundial, Italia aportó 4,2 toneladas en 2024, casi una cuarta parte del total. Para los locales, los platos también son vistos como una fuente de identidad: para el 96,6% de los entrevistados, la pasta es un motivo de orgullo nacional.
Pero la cocina en general también está experimentando una especie de renacimiento: durante la pandemia muchas personas han redescubierto la posibilidad de hacerlo ellos mismos. Un análisis del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología sobre 5.000 consumidores en diez países europeos muestra que el 36% prefirió cocinar más durante el confinamiento. Al 27% le gustaría dedicar más tiempo a la comida casera incluso después de la pandemia.