La plataforma australiana estuvo en la mira del gobierno el pasado mes de agosto tras la muerte en vivo del streamer francés Raphaël Graven, conocido online como Jean Pormanove.
Según información de France Info, Kick sería ahora el objetivo de una denuncia presentada por la asociación Respect Zone el 2 de octubre. Especializada en la lucha contra la ciberviolencia y el odio en línea, acusa a la plataforma de difundir contenidos violentos y pornográficos.
El documento, revelado por France Info, destaca en particular varias vidas que muestran ataques en vivo contra dos streamers franceses, Jean Pormanove y Coudoux. La denuncia se refiere a escenas de “golpes, lanzamiento de objetos y humillaciones físicas y psicológicas”, todas ellas retransmitidas en directo, “frente a una gran audiencia conectada”.
Estos flujos “han provocado numerosas denuncias, tanto de la propia plataforma como de la unidad gubernamental Pharos”, subraya Respect Zone.
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Contenido pornográfico accesible “sin control de edad”
La asociación denuncia también la presencia de contenidos pornográficos de fácil acceso. “Además de la difusión de contenidos violentos, es posible encontrar contenidos sexualmente explícitos, a veces accesibles sin un control efectivo de la edad de los usuarios”, señala también la denuncia, preocupada por la exposición de los más jóvenes a imágenes “pornográficas o similares”.
Contactada por France Info, la abogada de Respect Zone, Laure Boutron-Marmiom, considera que “Kick es cómplice de la difusión de las imágenes creadas en su plataforma, de estos canales de streaming violentos o pornográficos, que son libremente visibles para todos los espectadores, incluidos los menores”.
Lanzado en diciembre de 2022, Kick ha afirmado ser el competidor directo de Twitch desde su creación. Tras la muerte de Jean Pormanove, ocurrida el pasado mes de agosto al norte de Niza, tras más de 12 días de vídeo en directo, la fiscalía de París abrió una investigación y el gobierno anunció su intención de atacar a la empresa por “incumplimiento de la ley” y por confianza en la economía digital. La autopsia de la víctima reveló que la muerte no se debió a la intervención de terceros, sino probablemente a causas de origen médico o toxicológico.