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Los gastos del Pnrr han superado los 100 mil millones de euros. Concretamente, alcanzó los 101 mil millones, como lo demuestra el último informe al Parlamento. El documento fue aprobado ayer en la sala de control del Palacio Chigi, al mismo tiempo que la maniobra llegaba al último recodo de su “tortuoso camino” hacia el Senado (palabras del ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti).

Cuando faltan ocho meses para que expire el Plan, se han gastado el 71% de los recursos recaudados (sin contar los 12.800 millones llegados en el octavo tramo). En comparación con enero, los proyectos financiados se duplicaron, alcanzando casi 551 mil, y los proyectos ejecutados se triplicaron, alcanzando 383 mil. Por supuesto, aún queda por hacer el 88 % de las inversiones, pero no falta tiempo y una parte de los recursos, unos 23 mil millones, también podrán utilizarse después del verano de 2026, porque la financiación se ha canalizado hacia determinados instrumentos financieros ad hoc.

EL PAGO

También avanza rápidamente la ejecución de la solicitud del noveno tramo de 12.800 millones de euros hasta finales de año. De hecho, la “tendencia positiva” de los 50 objetivos a alcanzar salió de la sala de control. Entre ellos, el refuerzo de las líneas ferroviarias de alta velocidad a lo largo de los ejes Nápoles-Bari y Palermo-Catania, la reducción de las pérdidas de agua con la distritalización de 45.000 redes y los avances en el uso de la historia clínica electrónica. Y de nuevo, el desembolso de fondos para la competitividad destinados a un total de 4.000 empresas turísticas, la creación de 100 parques y jardines históricos.

La misma ley presupuestaria dará un impulso a determinados proyectos, entre ellos la asignación a Cassa Depositi e Prestiti de la gestión del fondo de 600 millones de euros para residencias de estudiantes y a Invitalia del fondo de conectividad de 700 millones de euros para completar la cobertura con la red de fibra óptica de las zonas donde los particulares tienen menos interés en invertir. El gobierno siempre ha considerado la actuación del Pnrr como una de las señales de la credibilidad de su trabajo. Lo mismo reclamó ayer el ministro Giorgetti en el Senado, en respuesta a la discusión sobre el Presupuesto, sobre el cual hoy se votará la cuestión de confianza, aprobándose el texto en primera lectura.

Giorgetti defendió así el enfoque de la ley de finanzas, que durante el proceso parlamentario ascendió a 22 mil millones de euros, de los cuales 3 mil millones en medidas en favor de las empresas, sin alterar los equilibrios presupuestarios, con el objetivo de reducir el déficit al 3%. Una defensa sólida. Tanto es así que, cuando alguien de la oposición cuestionó el impuesto de 2 euros a los paquetes pequeños que llegan de fuera de la Unión Europea, Giorgetti aprovechó para reabrir el debate, subrayando la necesidad de preservar la competitividad de la UE frente a la competencia desleal.

El Ministro se atribuyó entonces el mérito del trabajo realizado y de la estrategia que subyace a la política económica del Gobierno. Lo que la oposición definía como austeridad, para Giorgetti, era prudencia, de la que, explicó, se beneficiarían los futuros gobiernos y los jóvenes. El mundo en el que debe operar el Tesoro ha cambiado. Ya no estamos en la era de los tipos de interés cero: “No puedo seguir pensando como pensábamos hace cuatro o cinco años. »

Por lo tanto, debemos reforzar la confianza en el país, ya que cada año es necesario emitir alrededor de 400 mil millones de deuda pública, en un contexto de tipos crecientes y sin el apoyo del Banco Central Europeo que compra títulos. “Debemos desarrollar credibilidad y confianza en los mercados, para que todos puedan evaluar si comprar o no nuestra deuda”, afirmó el ministro. “Sin confianza en el país y en el gobierno que lo representa, esto no sería posible”.

Este concepto es uno de los grandes leitmotiv del Ministro de la Liga Norte, que hace ya dos años recordó a sus colegas de gobierno que su primer pensamiento cada mañana era tener que poner en el mercado proyectos de construcción. Él y el director general del Tesoro, Riccardo Barbieri Hermitte, fueron confirmados por tres años más al frente del departamento.

EL EXTRACTO

El último obstáculo en el camino que el ministro de Relaciones con el Parlamento, Luca Ciriani, aportó al despeje fue la polémica sobre el escudo concedido a las empresas que aplican contratos inadecuados a los trabajadores. En realidad, un escudo que, incluso en caso de recurso ganado por los trabajadores, exime a los empresarios de reconocer sus atrasos.

Un cambio realizado durante el proceso parlamentario que generó polémica y que también habría suscitado dudas entre Colle. A última hora de la tarde, cuando el Comité de Presupuesto se reunió para considerar la enmienda máxima que se votará hoy, la regla fue abandonada.

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