La cantidad de cloridazona presente en el agua del grifo supera con creces la calidad reglamentaria establecida por la Unión Europea. ANSES asegura, sin embargo, que no representa riesgo para la salud.
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La prefectura del Marne autorizó a finales de febrero, por tres años, la distribución de agua potable “no conforme” en varios municipios del Gran Reims, informa el ICI Champaña-Ardenas. Se encontraron trazas de pesticidas en cantidades que excedían los límites de calidad reglamentarios. Esta exención excepcional se concedió porque esta agua sigue siendo segura para la salud, según análisis de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES). Este plazo debería permitir que las comunidades de gestión cumplan.
El pesticida en cuestión es la cloridazona, un producto utilizado principalmente en el cultivo de remolacha desde los años 1960 hasta finales de 2020. El agua del grifo de las 24 unidades de distribución afectadas podría contener, por tanto, trazas de este pesticida, desfenilcloridazona y metildesfenilcloridazona, más allá de la calidad reglamentaria establecida por la Unión Europea, pero muy lejos de las cantidades necesarias para presentar un riesgo para la salud, según la Anses. Hay aproximadamente cuarenta municipios involucrados.
Los decretos prefecturales autorizan, con carácter temporal y excepcional, una concentración que puede superar el límite reglamentario de 0,1 µg/L, dentro del límite de 3 µg/L. Esta nueva tolerancia se sitúa entre tres y cuatro veces por debajo de los límites sanitarios para la desfenilcloridazona (límite sanitario de 11 µg/l) y casi 37 veces inferior para la metildesfenilcloridazona (límite de 110 µg/l), según los cálculos del ICI Champaña-Ardenas.
Esta es la segunda y última vez que la prefectura del Marne puede conceder esta exención. Este nuevo período de tres años debería permitir a las comunidades gestoras cumplir, porque después de este período ya no podrán desviarse de la norma.