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En su discurso en Davos, Donald Trump dejó claro una vez más: para él, la seguridad europea no es una promesa, sino una moneda de cambio. La lealtad de Estados Unidos a su alianza siempre tiene un precio nuevo. Actualmente es: Groenlandia.

Sí, Estados Unidos seguirá defendiendo a Europa si puede lograr lo que exige Trump. Y esta vez el presidente de Estados Unidos pregunta: Groenlandia. En el Foro Económico Mundial en Suiza, Donald Trump presentó el “enorme trozo de hielo” como un precio adecuado a cambio de décadas de protección militar estadounidense dentro de la alianza de la OTAN. Trump espera Groenlandia como tributo.

El presidente aseguró que no quería amenazar a nadie. “No debo usar la violencia. No quiero usar la violencia. No usaré la violencia”, dijo en Davos. Lo dijo como si este testimonio entre aliados fuera un importante gesto de buena voluntad.

Pero al mismo tiempo surgió una frase que importa: “Puedes decir que sí y estaremos muy agradecidos, o puedes decir que no y lo recordaremos”, dijo Trump. Después de todo, un Estados Unidos fuerte y seguro es sinónimo de una OTAN fuerte.

El presidente estadounidense no tuvo que decir nada más porque todos en la sala conocen la realidad. A diferencia de su primera presidencia, el ataque de Rusia a Ucrania es la peor guerra en Europa desde 1945. La amenaza al resto del continente también es muy real.

Trump ha subrayado en repetidas ocasiones que Estados Unidos está “muy lejos” y que Europa debe “ocuparse de ello” ella misma. Estados Unidos no tiene nada que ver con esta guerra. Su mensaje es claro: la protección y el apoyo son opcionales. La seguridad de Europa es negociable.

En términos simples, esto significa: el estadounidense sabe que sin él Europa está a merced de los rusos. “Sin nuestro ejército, habría amenazas que nunca podrías imaginar”, dijo Trump. Con este conocimiento, Trump está tratando de conseguir todo lo que pueda. El presidente chantajea a Europa con una sonrisa en el rostro. Estos son los métodos de un gángster.

Por eso, para él, Groenlandia no es una cuestión de cooperación, sino de “propiedad con pleno título legal”. Porque Trump dijo: “¿Quién diablos quiere defender un acuerdo de licencia?” Si seguimos con esta lógica, Trump tendría que ser dueño de toda Europa para querer defenderla en caso de duda.

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