La superficie de Milán está bien (8 puntos ganados desde el 85), pero quizás haga falta algo más de cara al derbi. Y aquí comienza de nuevo, en el debate entre medios y redes sociales, la caza de Rafa Leao, que intervino el domingo en Cremona tras el 2-0 para dar el pistoletazo de salida a su equipo. Las cifras recogidas por los portugueses van en contra de la tendencia de las opiniones. Después de 20 apariciones, suma 9 goles (más 1 en la Copa de Italia), superando ya la producción del último torneo (8 goles en 34 partidos) con la ayuda de algunos penales pero sobre todo logrando una serie de sellos como delantero centro puro. Siempre ha habido una animada discusión en torno a este rol, decidido por Allegri debido a las necesidades de la plantilla (Giménez se lesionó, Fullkrug llegó en enero y inmediatamente se rompió un dedo del pie).
Muchos critican la unión entre las características de Rafa y las responsabilidades de un delantero centro capaz de gobernar la región. Algunos incluso afirman que es culpa de Leao si su compañero juega mal, casi como para justificar el ayuno de Pulisic (está seco desde diciembre), explicado en parte por la bursitis. Para los partidos que Allegri pretende preparar a partir de ahora, el Milán no tiene nada mejor. Y, de hecho, cuenta con la mejora de la salud de ambos para sortear los riesgos del calendario que, durante los últimos 11 partidos ligueros, le someterá a una exigente serie de enfrentamientos directos (Inter, Lazio, Nápoles, Juve y Atalanta).
Es cierto que en Cremona el cambio de sistema de juego (4-3-3 con la llegada de Fullkrug y la salida de Saelemaekers claramente por debajo del estándar, como Rabiot) funcionó y efectivamente hizo desaparecer el 0 del marcador. Pero Allegri sigue convencido de que es la mejor estructura (3-5-2) para garantizar un mayor equilibrio y una organización defensiva fiable documentada por los 20 goles encajados hasta ahora (cuantos ha encajado la Juve en los últimos 7 partidos entre la Copa de Italia, el campeonato y la Liga de Campeones). Esto significa que, al menos hasta el derbi del domingo por la noche, el tema no cambiará, aunque la experiencia de Bodo (4-4-2) podría sugerir un cambio en marcha.
Los controles médicos han descartado cualquier lesión de Bartesaghi (puede incorporarse a la plantilla a partir del jueves) y han confirmado que el mexicano Giménez volverá a estar disponible a partir de la próxima semana, cumpliendo el pronóstico de Allegri.