La Unión Europea (UE) inició el jueves 13 de noviembre una nueva investigación contra Google, filial de Alphabet, sospechosa de penalizar a algunos sitios de noticias en los resultados de su motor de búsqueda, lo que el grupo estadounidense niega.
Al abrir esta nueva investigación, en el marco de su legislación emblemática en materia de mercados digitales, la Digital Markets Act (DMA), la UE demuestra su determinación de regular a los gigantes tecnológicos, incluidos los campeones estadounidenses del sector, a pesar de las amenazas de Donald Trump, que criticó la cuantiosa multa europea impuesta a Google a principios de septiembre (2,95 mil millones de euros).
El grupo estadounidense ha tomado medidas para combatir las técnicas de manipulación utilizadas por algunos sitios para mejorar su posicionamiento en los resultados de búsqueda y que considera una forma de spam. Pero la Comisión Europea dice que tiene indicios de que esto llevaría a Google a bajar la clasificación de los sitios de noticias cuando incluyen contenido de socios comerciales en sus páginas. Esta degradación penaliza a los editores afectados, ya que provoca una reducción del tráfico en su sitio y, por tanto, una disminución de sus ingresos publicitarios. Por tanto, Bruselas ha decidido abrir una investigación sobre una posible violación de las obligaciones impuestas a las plataformas en virtud de la DMA.
Proteger la financiación de los editores de periódicos.
Google se defendió enérgicamente, asegurando, en un mensaje publicado el jueves, que “Esta nueva investigación corre el riesgo de recompensar a los malos actores y degradar la calidad de los resultados de la investigación”. El grupo explica que su política antispam le permite luchar contra los sitios fraudulentos, que, por ejemplo, venden supuestas pastillas para adelgazar u organizan estafas financieras, y que distribuyen enlaces que promocionan sus productos en sitios de buena reputación, para engañar a la vigilancia de los internautas.
El gigante californiano asegura que sus normas pretenden desalentar este tipo de prácticas “mediante un proceso justo y riguroso”y cree que si los abandonara, correría el riesgo de sufrir daños “millones de usuarios europeos”.
Para la Comisión, por el contrario, estas medidas de Google podrían disuadir a los editores de colaborar de forma totalmente legítima con socios que quieran promocionar, por ejemplo, cupones u ofertas promocionales.
Esta investigación se encuentra sólo en sus primeras etapas. La Comisión espera completarlo en un plazo de doce meses. Si concluye que Alphabet ha cometido una violación de la DMA, podría imponer una multa de hasta el 10% de sus ingresos globales.
La DMA, un texto emblemático adoptado en 2022, se aplica en la práctica desde marzo de 2024 en la UE. El objetivo es poner fin al abuso de posiciones dominantes por parte de los gigantes tecnológicos sometiendo a las grandes plataformas en línea como Google a normas más estrictas.
“Investigaremos para garantizar que los editores de noticias no se vean privados de una importante fuente de ingresos en un momento difícil para el sector”Así lo afirmó en un comunicado la responsable de Competencia de la Comisión, Teresa Ribera. “El objetivo es proteger la financiación de los editores, su libertad de funcionamiento y, en última instancia, el pluralismo y la democracia de los medios”añadió su colega responsable de digital, Henna Virkkunen.