Bruselas – La UE marca el camino: los alimentos genéticamente modificados aparecerán a menudo en los supermercados sin previo aviso en el futuro. Para los clientes, esto significa que nadie puede reconocer a primera vista si un tomate, una pizza congelada o una tostada han sido modificados genéticamente.
El jueves por la tarde, los negociadores del Parlamento Europeo y del Estados de la UE sobre una amplia flexibilización de las restricciones Reglas de ingeniería genética. Objetivo: Las nuevas variedades vegetales deberían llegar al mercado de forma más rápida y económica.
En el futuro, muchos alimentos se venderán sin ninguna referencia a la ingeniería genética. Esto es obligatorio sólo para las semillas (foto simbólica)
La ingeniería genética permanece escondida en las semillas
En concreto, se trata de las denominadas nuevas técnicas genómicas (NGT). Se trata de intervenciones modernas como las de las “tijeras genéticas” Crispr-Cas. Según la Comisión Europea, estos no hacen más que acelerar la selección clásica. Los expertos esperan que esto dé como resultado nuevas variedades que puedan afrontar mejor la sequía.
Según el proyecto, muchas de estas plantas deberán etiquetarse como modificadas genéticamente sólo en las semillas y no en los tomates o el pan en los lineales del supermercado. En el futuro, los consumidores muchas veces ya no sabrán si están comprando productos genéticamente modificados.
Menos pruebas, menos esfuerzo
También deberían eliminarse las complejas pruebas medioambientales previas a la aprobación. Hasta ahora, eran tan caros y consumían tanto tiempo que muchas empresas preferían no lanzarlos al mercado. La situación debería cambiar ahora. También deberían existir normas menos estrictas para la trazabilidad de las plantas genéticamente modificadas en los campos. Las patentes de tecnologías también forman parte del compromiso.
Los defensores de los consumidores hacen sonar la alarma: los consumidores están perdiendo la oportunidad de participar alimentos tomar decisiones informadas en el supermercado. Los críticos también advierten sobre riesgos ecológicos, como la propagación a la naturaleza.
Las plantas con cambios genéticos más importantes todavía están sujetas a las antiguas y estrictas reglas. El compromiso alcanzado ahora debe ser aprobado oficialmente por el Parlamento y los estados de la UE. El acto se considera una formalidad.