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“Acompañar a Lancia en este viaje deportivo es una responsabilidad, pero también un privilegio: el objetivo es transmitir el placer de conducir a las nuevas generaciones”. Las palabras de Roberta Zerbi, número uno de la marca, pronunciadas durante el Racing Meeting de Vicenza, aclaran inmediatamente el rumbo elegido por la marca turinesa para su regreso a la competición. No es una operación de nostalgia, sino un proyecto cuidadosamente construido, insertado en un contexto deportivo profundamente diferente del que hizo grande a Lancia en sus años dorados.
Este deporte hoy tiene regulaciones estrictas, costos de control y estructuras técnicas cada vez más profesionales. Es un entorno que no permite atajos e impone opciones claras. En este escenario, la presencia de Lancia en Vicenza, en el marco de un evento que reúne a equipos, fabricantes, pilotos y profesionales del automovilismo italiano, aparece como una auténtica declaración de intenciones. No hay promesas de victorias inmediatas, sino un camino progresista basado en el método, la continuidad y la credibilidad.

El programa deportivo de 2026 confirma la segunda edición del Trofeo Lancia en el marco del CIAR Sparco, con seis pruebas que partirán del Rally Ciocco. Una estructura diseñada para apoyar el crecimiento de los pilotos, dividida en tres categorías – junior, master y expert – que definen un camino progresivo y meritocrático. Los premios del concurso y las oportunidades de avance representan herramientas concretas, no lemas, con un enfoque particular en la juventud y la construcción de una cadena de suministro nacional sostenible.
El corazón del proyecto sigue siendo el rally diseñado como laboratorio. No sólo técnico, sino también humano. Junto al Ypsilon Rally4 que impulsa el Trofeo, debuta el Ypsilon HF Racing Rally6, un coche de acceso diseñado para ampliar la base de participantes y hacer más sostenible el recorrido deportivo. Una elección que refleja el deseo de formar competencias, crear continuidad y acompañar a los pilotos en un recorrido estructurado, evitando saltos hacia lo desconocido.

“Hace un año anunciamos un trofeo al asumir la responsabilidad de producir los coches en muy poco tiempo. Hoy podemos decir que hemos ganado este desafío”, explicó Eugenio Franzetti, director de Lancia Corse HF, repasando los primeros resultados del proyecto y destacando cómo el crecimiento numérico ha ido acompañado de rendimiento y competitividad. Un pasaje que nos permite leer el regreso de la marca no como una improvisación, sino como una construcción paso a paso, verificada sobre el terreno.

Toda la familia HF estuvo expuesta en el Racing Meeting, desde las versiones de competición hasta las de carretera, demostrando una estrategia que combina deporte y producto sin forzar. El reconocimiento “Club de Honor” concedido por ItaliaRALLY al Lancia Corse HF debe interpretarse precisamente desde esta perspectiva: no una recompensa a la memoria, sino a la seriedad de un proyecto rigurosamente planificado.

Esta disciplina ya no es la del pasado, Lancia elige cuidar el presente. Un camino más largo y menos espectacular, pero probablemente el único capaz de dar sentido a un nombre que ha escrito páginas fundamentales en la historia del automovilismo y que hoy intenta construir otras nuevas, mirando hacia el futuro.

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