Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, y Antonio Costa, su homólogo en el Consejo Europeo, esperaban traer buenas noticias a Kiev durante su visita del martes 24 de febrero. Cuatro años después de la invasión rusa, quisieron reafirmar, con pruebas que lo avalen, el apoyo “incondicional” de la Unión en Kiev. ¡Cansado! El primer ministro húngaro, Viktor Orban, los detuvo. El lunes se supo que Budapest está dispuesta a vetar el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia que está hoy sobre la mesa de los Veintisiete y los 90 mil millones de euros de ayuda que los europeos planeaban conceder a Ucrania en 2026 y 2027.
“La emergencia son 90 mil millones en ayudas a Kiev”comenta un diplomático europeo, mientras que Ucrania, que ha recibido 195 mil millones de euros de los europeos desde 2022, se quedará sin dinero en abril y el apoyo estadounidense se habrá disuelto. “Aún nos queda un poco de tiempo, pero no mucho”insiste el diplomático.
El 18 de diciembre de 2025, cuando los jefes de Estado y de Gobierno europeos se comprometieron a conceder a Ucrania un nuevo préstamo (a tipo de interés cero, que sólo sería reembolsado al final de la guerra, cuando Rusia hubiera pagado la compensación), Hungría, Eslovaquia y la República Checa dieron su acuerdo, con la condición de no participar en el reembolso.
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