Es necesario tomar medidas inmediatas para reducir la exposición de los franceses al cadmio a través de los alimentos: después de los médicos privados en junio de 2025, le toca a la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) dar la alarma. En un informe publicado el miércoles 25 de marzo, se confirma que un “parte significativa” de la población francesa está embarazada en niveles “sobre”.
ANSES insta al gobierno a hacerlo “actuar en la fuente” encapotado “lo antes posible” los valores límite del cadmio para los materiales fertilizantes y, en particular, los fertilizantes fosfatados, tan apreciados por la agricultura francesa. Esta es la única acción capaz de controlar la contaminación de los suelos agrícolas, la contaminación de los alimentos y, por tanto, reducir en última instancia la fertilización de la población, insiste la autoridad sanitaria, que documenta la “sobreexposición » de los franceses con cadmio desde hace quince años.
“Si se mantienen los niveles de exposición actuales y no se toman medidas, es probable que se produzcan efectos nocivos a largo plazo para una proporción cada vez mayor de la población”advierte Géraldine Carne, coordinadora de competencias de la ANSES. El cadmio es un metal pesado, clasificado desde 2012 como cancerígeno, mutagénico y tóxico para la reproducción. Es “sospechoso” en particular, a partir de 2021, por Public Health France, “desempeñan un papel en el fuerte y extremadamente preocupante aumento de la incidencia del cáncer de páncreas”.
Te queda el 81,46% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.