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“Ya está, hemos dado el gran paso”resume Julien Chaillot, director de SRP Construction, una pyme parisina especializada en renovaciones de alto nivel. A principios de diciembre de 2025 lanzó una formación en inteligencia artificial (IA) para sus 18 empleados. En una empresa joven con funciones de soporte limitadas (recursos humanos, comerciales, legales, etc.) respecto a los grandes grupos del sector, el objetivo es vital: la productividad. Para él, la inteligencia artificial puede actuar como “Navaja suiza” acostumbrado a redactar contratos o descripciones de puestos de trabajo, analizar riesgos legales, automatizar tablas de Excel… Pero, sobre todo, el director de la empresa está convencido de esto: “La inteligencia artificial es el futuro. Las empresas que no formen a sus empleados ahora perderán la oportunidad. »

Julien Chaillot no está solo con este sentimiento, a juzgar por el frenesí de la formación en IA en las empresas durante el año pasado. Palabras de los formadores: nunca habíamos visto una petición como ésta surgir tan rápidamente. “Actualmente hago casi tres entrenamientos a la semana. Sin parar”testifica Martin Pavanello, cofundador de Mister AI, una agencia que cuenta con 120 formadores y actualmente realiza más de 250 cursos de formación al mes. Sus clientes son empresas pequeñas (menos de 5.000 empleados) y más ágiles.“captar las herramientas para lograr productividad y crecimiento muy rápidamente”solo grupos grandes “que tienen más inercia, pero avanzan metódicamente en este tema que consideran importante”.

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