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Pocas veces una negociación entre los interlocutores sociales ha comenzado de forma tan vaga. El miércoles 3 de diciembre los interlocutores sociales se reunieron en la sede de Unédic, el organismo paritario que gestiona el seguro de desempleo, para un primer debate sobre las resoluciones convencionales y los contratos cortos. El Movimiento Empresarial Francés (Medef) y la Unión de Empresas Locales (U2P) no estuvieron presentes.

La invitación fue lanzada por la CFDT. Se trata de una carta enviada el 14 de noviembre a Sébastien Lecornu por sindicatos y empresarios –con excepción de Medef, que no quiso firmar conjuntamente– en la que pedían al primer ministro que renunciara al documento marco que su predecesor, François Bayrou, les había enviado el 8 de agosto. Luego propuso iniciar negociaciones para endurecer las normas de compensación para los solicitantes de empleo, con el objetivo de ahorrar 4.000 millones de euros.

El sábado 29 de noviembre fue Jean-Pierre Farandou quien respondió. El Ministro de Trabajo ha escrito a las organizaciones de empleadores y de trabajadores -excepto Medef- para anunciar que este proyecto de reforma será retirado tan pronto como que tendrán “formalizado” Ellos “Me comprometo” negociar contratos cortos y resoluciones convencionales, que habían propuesto en su carta del 14 de noviembre. Jean-Pierre Farandou, sin embargo, les pide que encuentren “al menos 400 millones de euros al año”. Y les advierte: si no se llega a un acuerdo, antes del 31 de enero de 2026, el Estado “Se vería obligado a asumir nuevamente la responsabilidad”.

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