En la COP30, intentemos salvar el planeta, con sus sepultureros en primera línea. La coalición de ONG Kick Big Polluters Out (KBPO, literalmente “Despidan a los grandes contaminadores”) denuncia este viernes 14 de noviembre la presencia de un gran número de participantes vinculados –más o menos directamente– a la industria de los combustibles fósiles.
Un total de 1.602 personas vinculadas a los sectores del petróleo, el gas y el carbón están acreditadas para esta reunión de negociación climática global en Belém, o casi 1 de cada 25 participantes, informa la coalición. “No podemos solucionar un problema dándole poder a quienes lo causaron, esto es de sentido común”Jax Bonbon, miembro de la coalición de ONG, se mostró indignado.
KBPO considera “lobista de los combustibles fósiles” cualquier delegado que “representa a una organización o es miembro de una delegación de la que se puede razonablemente esperar que tenga el objetivo de influir” en interés de la industria de los combustibles fósiles. El recuento incluye también a representantes de los gigantes energéticos ExxonMobil, Chevron, Shell y TotalEnergies, así como a empresas petroleras públicas de África, Brasil, China y el Golfo. También incluye a varias personas vinculadas a empresas como el fabricante de automóviles Volkswagen o el gigante naviero danés Maersk y representantes de asociaciones profesionales u otras instituciones.
La coalición de ONG también apunta al gigante danés de turbinas eólicas Orsted, acusado de vender gas, y a la francesa EDF, cuya electricidad baja en carbono proviene principalmente de la energía nuclear, pero el 5% de la generación mundial seguirá quemando gas en 2024.
Pueden aparecer algunos nombres “sorprendente”admitió uno de los analistas, Patrick Galey, que intenta justificar su presencia con rastros de influencias potenciales identificadas durante la investigación de código abierto. En concreto, se incluyó a cualquier actor de energías renovables que sea filial de una empresa de combustibles fósiles porque es “obedece al dedo y al ojo” a la empresa matriz, explicó.
La coalición de ONG trabaja cada año desde 2021 para analizar las listas de delegados. Sin embargo, es difícil hacer comparaciones históricas porque la ONU comenzó a publicar una lista detallada de participantes durante la COP28 en 2023, que registró un número récord de participantes (más de 80.000). Y según KBPO, 2.456 de ellos resultaron ser cabilderos de los combustibles fósiles.
Las cifras de este año podrían ser aún mayores, ya que, según Transparencia Internacional, el 54% de las 42.000 personas acreditadas no han declarado su afiliación a la ONU.