BULOMETRO
Ésta es la novedad más comentada de Atreju: un panel con rostros y citas de políticos, periodistas, comentaristas, sindicalistas que utilizaron palabras de odio para atacar a Meloni y a la derecha. El bullómetro va de la mano del otro gran espantapájaros de la izquierda: “La hegemonía cultural de la nueva derecha”, representada por figuras como Pasolini que enloquecen a quienes tienen memoria unidireccional.
CORAJE
La palabra coraje aparece 16 veces en el discurso del Primer Ministro: “Fuimos los arquitectos de nuestro destino, porque tuvimos el coraje de creer en nosotros mismos cuando nadie nos creía, el coraje de luchar cuando hubiera sido mucho más fácil llegar a un acuerdo, el coraje de permanecer fieles a quienes somos”.
NANNIMORETISMO
Conte, Renzi, Calenda, Bonelli, Magi estaban allí pero no vimos llegar a Elly Schlein y, sin embargo, Giorgia Meloni le agradeció porque “con su estilo Nannimoretti me notan más si vengo y me alejo o si no vengo, todavía hace que la gente hable de nosotros”. Se aplica la regla de la “tarjeta pagoda al comerciante en la feria”: esta izquierda se trae mala suerte.
NIETZSCHE Y MARX
Meloni cita a Venditti para testimoniar que Atreju es el lugar de confrontación: “Es el lugar donde todas las ideas tienen derecho a la ciudadanía. Es el lugar donde Nietzsche y Marx se dieron la mano, como diría Venditti, es decir, donde las identidades se desafían respetándose mutuamente. » Quizás Nietzsche y Marx se hubieran dado la mano en Atreju, Schlein y Conte ciertamente no.
COMUNISTAS
El libro de tapa dura con la foto de Giorgia Meloni y la inscripción “quien no salta es comunista” es muy popular y en varios pasajes de su discurso el Primer Ministro menciona el comunismo: “No aceptamos las lecciones de quienes se hacen comunistas con la clase media y turbocapitalistas en favor de los poderosos”. El resumen lo hizo el ministro Bernini en su respuesta a los manifestantes: “sois pobres comunistas”.
“Me estoy muriendo”
Después de más de una hora, Giorgia Meloni bajó del escenario y repitió dos veces a su secretaria Patrizia Scurti: “Me muero…”.
No se trata sólo del peso de su discurso, sino también de la responsabilidad de liderar la nación. En lo que puede parecer una frase romana que hay que minimizar, en realidad reside toda la conciencia de la seriedad de la tarea que Meloni tiene sobre sus hombros.