pestañas postizas
Esta tendencia de belleza supone un grave riesgo para la salud
Actualizado el 27 de marzo de 2026 – 4:31 p.m.Tiempo de lectura: 2 minutos

Las extensiones de pestañas artificiales están de moda. Pero lo que muchas personas encuentran bello puede derivar rápidamente en problemas de salud.
Muchas mujeres que no están satisfechas con sus pestañas naturales recurren a las pestañas artificiales. Casi todos los estudios de cosmética ofrecen ahora las llamadas extensiones de pestañas o pestañas postizas. En las farmacias también se venden juegos de pestañas autoadhesivas. Muy pocas personas saben que esto podría poner en riesgo su salud. Pero los expertos advierten urgentemente sobre los riesgos que pueden derivarse de las pestañas artificiales.
Nuestras pestañas naturales no sólo tienen fines estéticos, sino que también desempeñan funciones importantes. Protegen nuestros ojos de las influencias ambientales y, por tanto, también de bacterias y virus. Sin embargo, las pestañas artificiales pueden perjudicar esta función protectora e incluso provocar inflamación.
Esto resulta especialmente crítico al colocar pestañas artificiales, ya que aquí se utiliza pegamento. Incluso sin una alergia existente, los productos químicos pueden irritar el área sensible de los ojos, especialmente si el pegamento para pestañas entra en contacto con los ojos. Pequeñas cantidades son suficientes.
Según un estudio, más del 60 por ciento de las mujeres informaron queratoconjuntivitis después de ponerse pegamento para pestañas en los ojos. La queratoconjuntivitis es una enfermedad ocular en la que tanto la córnea como la conjuntiva se inflaman. Los ojos lloran, están rojos, reaccionan sensiblemente a la luz y los párpados ya no se mueven correctamente. Además, el 40% de las mujeres dijeron haber tenido una reacción alérgica al pegamento.
Aún más preocupante, sin embargo, es el hecho de que muchos pegamentos para pestañas contienen formaldehído, una sustancia tóxica que puede provocar quemaduras químicas y defectos genéticos. Investigadores de la Universidad de Minnesota encontraron el conservante dañino en el 75 por ciento de los adhesivos profesionales analizados y también en cuatro de 17 adhesivos de consumo.
Sin embargo, la complicación más común de las extensiones de pestañas es la blefaritis, una inflamación del borde del párpado. Aquí hay glándulas sebáceas que liberan una secreción protectora. Si el adhesivo bloquea este drenaje, los párpados pueden enrojecerse, quemarse e hincharse.
Otra cosa desagradable: los científicos del Instituto de Tecnología de Georgia descubrieron que unas pestañas demasiado largas también pueden afectar negativamente a la salud ocular y provocar sequedad.
Por lo tanto, es aconsejable pensar detenidamente si realmente vale la pena correr el riesgo de desear unas pestañas largas y espesas. Los expertos recomiendan acudir a estudios de cosmética experimentados y con altos estándares de higiene o evitar por completo las pestañas postizas.