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Con una pena de 12 años por homicidio intencional, ocho meses más que la solicitud del fiscal, concluye el proceso en primer grado contra Massimo Adriatici, de 51 años, ex asesor de la Liga Norte de Voghera, que la tarde del 20 de julio de 2021, en la ciudad de la provincia de Pavía, en Piazza Meardi, mató a Younes El Boussettaoui, un marroquí de 39 años sin domicilio fijo y que padecía problemas mentales.

Para el juez de Pavía, Luigi Riganti, no se trató de legítima defensa, como afirmaron los abogados de los acusados. El cargo de exceso negligente de legítima defensa ya había sido reclasificado como delito más grave de homicidio intencional a solicitud de otro juez en noviembre de 2024, lo que dio lugar a un nuevo juicio, con nuevas pericias y testimonios.

Un duro golpe para Adriatici, que primero permaneció impasible al leer la frase, con la mirada baja, luego se dio cuenta y se desplomó emocionalmente. Luego de permanecer mucho tiempo en la sala discutiendo con sus abogados, salió por una puerta secundaria sin realizar declaración alguna. “Nadie esperaba tal condena – comenta uno de sus defensores, Luga Gastini – es una decisión que parece totalmente alejada de todo lo reconstituido en este proceso y también de las sentencias de la Casación en casos similares. Es curioso, por ejemplo, que la provocación sufrida por Adriatici no haya sido reconocida, como muestra claramente el vídeo que recoge la escena”. La provocación de la que habla el abogado es la bofetada que la víctima propinó al ex asesor de seguridad y ex policía, apodado el “sheriff”, haciéndolo caer al suelo, tras acercarse al bar donde El Boussettaoui molestaba a los clientes sentados afuera, como ya había ocurrido en otras ocasiones, con su rifle largo Beretta calibre 22 en el bolsillo. Según la Fiscalía, el imputado seguía al hombre de 39 años como parte de una patrulla armada injustificada. Los dos entran en contacto, Adriatici le muestra el arma a Boussettaoui, este le golpea con la mano abierta, lo que le arranca las gafas y le tira al suelo. Durante la pelea, el disparo se disparó e impactó al marroquí en el pecho. La secuencia es captada por una cámara de vigilancia, salvo el plano escondido por la pared del bar. La defensa se centró en este detalle para intentar demostrar que Adriatici, que se movía armado y no seguía a la víctima, había disparado por miedo a ser alcanzado nuevamente tras el ataque. Tesis rechazada en su totalidad por el juez, al final de un juicio celebrado según el procedimiento abreviado, que resultó en una reducción de la pena en un tercio. Adriatici también tendrá que indemnizar a los padres y a los cuatro hermanos de la víctima con 380.000 euros. La viuda ya había aceptado una indemnización y se retiró del proceso. Hermana de la víctima: “Sólo seremos verdaderamente felices cuando él esté en prisión”.

“No hay gente de segunda ni de segunda.

Hablamos de legítima defensa, aquí como en el caso de Rogoredo. La sentencia de hoy nos dice que todos somos iguales ante la ley”, afirmó Debora Piazza, abogada de la familia de El Boussettaou.

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