Más de 200 presos “políticos” iniciaron una huelga de hambre en Venezuela el domingo, tras la liberación de otros 80 un día antes como parte de una amplia ley de amnistía. “214 personas están en huelga de hambre, entre venezolanos y extranjeros”, explicó Yalitza García, suegra de un gendarme argentino acusado de terrorismo. “Decidieron iniciar una huelga de hambre el viernes, tras los resultados de la ley de amnistía, que no beneficia a la gran mayoría de ellos”, explicó Shakira Ibarreto, hija de un policía detenido en 2024.
El movimiento comenzó en la cárcel de Rodeo I, en las afueras de Caracas. Las familias explican que los internos protestan contra el alcance de la ley de amnistía, que no beneficia a muchos de los internos de esta institución. Una comisión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) entró en la prisión para examinar a los detenidos. También obtuvo acceso a otras prisiones, incluida la infame prisión Helicoide.
“Es la primera vez que se nos concede acceso a esta prisión”, señaló Filippo Gatti, coordinador de salud del CICR para Venezuela. “Este es un primer paso y creo que estamos en el camino correcto”. La justicia venezolana ha concedido la libertad a 379 presos políticos tras la aprobación de una ley de amnistía. Ochenta de ellos fueron liberados el sábado.
Una ley bajo presión de Estados Unidos
Votada y promulgada el jueves, esta ley de amnistía fue prometida, bajo presión de Estados Unidos, por la presidenta interina Delcy Rodríguez. Este último ha iniciado un proceso de normalización de relaciones con Washington, interrumpido desde 2019, cuando tomó las riendas del poder tras la captura del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense el 3 de enero.
Además de las liberaciones ya anunciadas, la Asamblea Nacional creó el viernes una comisión especial encargada de analizar los expedientes de los presos políticos excluidos de la amnistía. En total, 1.557 detenidos han solicitado su liberación al amparo de la ley, dijo en rueda de prensa Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano del presidente interino.
Sin embargo, varios expertos cuestionan el alcance de la ley de amnistía: cientos de detenidos, entre ellos policías y militares implicados en actividades clasificadas como “terroristas”, podrían quedar excluidos. La medida no cubre en su totalidad el período 1999-2026, el de las presidencias de Hugo Chávez (1999-2013) y su sucesor Nicolás Maduro.
Participación de la Premio Nobel María Machado
Muchas familias de presos políticos llevan días esperando la eventual liberación de su ser querido. Hartas del retraso, diez mujeres se declararon en huelga de hambre. Uno de ellos duró más de cinco días, hasta que la ley fue adoptada el jueves. “Recuperándose. No hay respuesta”, indicaba un cartel colocado frente a un colchón donde se recuperaba, frente a la “Zona 7”, el penal de la Policía Nacional en Caracas, donde el sábado era día de visitas.
“Mi marido está bien”, dijo una mujer que prefirió permanecer en el anonimato. «Todavía estamos esperando, esperemos que no sea una broma.» El director del Foro Penal, Alfredo Romero, subrayó el viernes que la amnistía “no es automática”, criticando el procedimiento a seguir en los tribunales para poder acogerse a ella.
Además, la ley de amnistía de Venezuela otorgará libertad plena a 11.000 presos políticos que pasaron casi tres décadas en prisión y luego fueron puestos en libertad condicional, explicó el sábado Jorge Rodríguez. El opositor Juan Pablo Guanipa, liberado el 8 de febrero tras nueve meses de detención por “asociación delictiva” y detenido nuevamente pocas horas después, anunció el viernes que se encuentra en total libertad, ya que ya no rige el arresto domiciliario.
“¡Lucharemos todos para que lo que recién comienza se haga realidad y tengamos democracia, libertad para todos e igualdad!”, lanzó la líder opositora y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, frente a sus seguidores reunidos en Maracaibo, segunda ciudad del país, que convocan a elecciones.