Para asegurar el dinero ruso indefinidamente, Alemania y los estados de la UE que lo consienten se basan en el artículo 122 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Se espera que, en caso de dificultades económicas graves en la UE, la llamada mayoría cualificada pueda decidir las medidas adecuadas.
El canciller Friedrich Merz y otros partidarios del plan esperan convencer al primer ministro belga, Bart De Wever, a más tardar en una cumbre de la UE la próxima semana, de que acepte el uso de fondos rusos. Sin Bélgica, la realización de este proyecto se considera extremadamente difícil porque la mayor parte de los fondos rusos destinados a Ucrania son gestionados por la empresa belga Euroclear. Esto supone alrededor de 185 del total de 210 mil millones de euros en la UE.
De Wever mencionó recientemente tres condiciones previas para que Bélgica pueda participar, independientemente de los peligros. Por tanto, es necesario garantizar que todos los riesgos posibles sean compartidos y que, desde el primer momento de ejecución del plan, existan garantías financieras suficientes para hacer frente a las posibles obligaciones financieras.