Simone Di Pasquale esto lo dijo en el último episodio de “Ciao Maschio”, invitado de Nunzia De Girolamo Sábado 13 de diciembre en Rai 1. El bailarín recordó el encuentro que cambió su carrera profesional, el de Natalia Titova.
“Yo tenía 18 años. Había cambiado a muchos bailarines porque estaban cansados de una vida compuesta sólo de competiciones y además de horarios apretados todos los días, incluidos los fines de semana. Un coreógrafo inglés nos puso en contacto. Nos escribimos por fax. Acordamos encontrarnos el 18 de enero de 1998. Ella llegó de Moscú y yo la estaba esperando en Fiumicino con un cartel porque no la conocía.
De este encuentro nació una colaboración artística destinada a durar años: “Comenzó una carrera maravillosa que hicimos juntos, que nos dio tantas oportunidades.“. Una relación profesional que también se convirtió en una historia personal: “Estuvimos juntos durante casi siete años, incluso como pareja en la vida. Luego nos separamos, pero permaneció un vínculo fuerte. Entendimos que quizás lo que nos unía no era el amor verdadero, sino también el compartir un sueño. Hoy tenemos una gran relación”.
Luego el boom con “Dancing with the Stars”: “Empezamos con cuatro episodios. Luego se convirtieron en cinco, seis, siete.. No fue hasta que salimos de los estudios y la gente corría detrás de nosotros para tomar fotografías que comprendimos el poder de la televisión y de este programa. »
Luego otra anécdota, esta vez dolorosa: “El día del funeral de mi madre subí al escenario del Ballando. Mi madre siempre fue una gran trabajadora, una mujer que resistió todo. Ella y mi padre me dieron la pasión por la danza. Sentí que tenía que estar allí. Por dentro sentimos que todo se desmorona. No fue nada fácil. Me permitieron quedarme en casa, pero no hubiera tenido sentido.“.