Ya es hora de volver al trabajo y a la escuela para Nolwenn y Octavie. Siempre que pueden, a madre e hija les encanta reunirse a la hora de comer y esta tarde han abierto las puertas del restaurante Comme à la maison, en el centro histórico de Vitré (Ille-et-Vilaine).
En su preciosa fachada con entramado de madera amarillo, el lugar ha colgado su colección de placas esmaltadas del Petit Futé. Nolwenn pagó 40 euros por dos menús con bocadillo, bebida, postre y café. “Venimos aquí porque es bonito y emplean a personas con discapacidad”, explica. Madre de tres hijos, la mujer bretona se lo piensa dos veces antes de llevar a toda su familia al restaurante. Cuestión de presupuesto. “Lo conseguimos fácilmente por 150 euros”, apunta.