El ejército ruso está destruyendo la infraestructura energética de Ucrania. Con 5-7 grados en muchos apartamentos, las consecuencias para la población son drásticas. En Markus Lanz varios periodistas de guerra describen la situación en el país atacado.
La corresponsal del ZDF, Katrin Eigendorf, describió las condiciones del lugar y encontró palabras claras: “Ucrania acaba de alcanzar su punto más bajo”.
Según Eigendorf, muchas personas “no tienen calefacción”, lo que sería “una catástrofe, especialmente para las personas mayores (…)”.
Su evaluación fue igualmente sombría: “En los cuatro años de guerra, nunca he visto a Ucrania en una situación tan catastrófica como la actual”.
Además del frío, también existe una “máxima incertidumbre”, provocada por las negociaciones de paz en curso con Rusia y la cuestión de lo que podrían significar para la vida cotidiana de la gente.
“Enorme ola de refugiados”: Ronzheimer describe un escenario sombrío para Kiev
El periodista de guerra Paul Ronzheimer describió también cuán grande es la preocupación actual: “He oído que algunas personas ahora están pensando en un escenario en el que Kiev podría quedar completamente a oscuras (…) – sin electricidad, sin agua y sin calefacción, lo que, por supuesto, significaría una enorme ola de refugiados”.
La politóloga Ulrike Franke confirmó en este contexto que los ataques rusos se han intensificado significativamente: “La intensidad ha aumentado”.

Paul Ronzheimer critica al anterior gobierno federal: “Increíblemente negligente”
Markus Lanz también recordó las primeras semanas de la guerra y se mostró irritado por cómo Europa, e incluso Volodymyr Selensky, habían subestimado el peligro de un avance rápido: “Evidentemente no nos dimos cuenta de cuál era la situación, cuál era el peligro”.
Ronzheimer estuvo de acuerdo, pero no dejó escapar una clara crítica a Berlín. Ronzheimer criticó que fue “increíblemente negligente” por parte de “todo el gobierno federal” que las armas antitanques se entregaran tan tarde.
“Fue algo que enfureció muchísimo a los ucranianos”.
Esto causó gran irritación en Ucrania: “El hecho de que el gobierno federal alemán aparentemente no creyera en ellos enfureció muchísimo a los ucranianos”.
El ex jefe de la Cancillería, Wolfgang Schmidt, admitió más tarde: “En retrospectiva, diría sin rodeos: fue un grave error”.
Al mismo tiempo, explicó por qué el gobierno de entonces se había comportado de esta manera: “Era una tradición de la política exterior y de seguridad alemana: ¡nada de armas en zonas de guerra y de crisis!”.
Además, “no querían darle ninguna excusa a Putin”. Mientras tanto, Ulrike Franke comentó secamente: “En retrospectiva, siempre eres más inteligente”.
La determinación de Ucrania: “El trauma nacional es enorme”
Cuando se le preguntó sobre el estado de ánimo actual en el país, Eigendorf subrayó que “la determinación de los ucranianos (…) sigue ahí”.
Ronzheimer explicó esta actitud con las experiencias de los territorios ocupados y se refirió a Butscha e Irpin: “El trauma nacional es enorme”. También describió personalmente cómo le influyeron sus experiencias de guerra y dijo de sus colegas muertos: “Lo quemaron”.

“Aún me resulta impactante lo que Rusia está haciendo aquí”
Eigendorf añadió más ejemplos de las acciones de las tropas rusas, habló de la violación “como método” y del “secuestro de niños”.
Resumió así sus impresiones: “Allí actuaron con tal desprecio que era realmente difícil de creer”.
A pesar de su larga experiencia profesional, le sorprendió especialmente “lo brutalizado que está este ejército”: “Esta acción brutal y devastadora contra la población civil como sistema de esta guerra: todavía me sorprende cómo se comporta Rusia aquí”.
Ronzheimer también se refirió a la nueva amenaza que suponen los drones: “Hoy en día son brutalmente mucho más peligrosos”. Finalmente Lanz preguntó si la guerra estaba por terminar. Ulrike Franke respondió con cautela: “Me temo que esta guerra no terminará demasiado pronto”.