Libro. Marine Braud es el centro de atención desde hace diez años políticas ecológicas. Asesor de gabinete de Elisabeth Borne en el Ministerio de Ecología y luego de Matignon, mano derecha de Barbara Pompili cuando se redactó la ley sobre el clima y la resiliencia, asesor del Eliseo, jefe de gabinete de Sarah El Hairy para la biodiversidad… Cargos en los que tuvo que afrontar la realidad política sin traicionar su activismo, término que asumió desde las primeras páginas de ¿Quién podría haber predicho esto? Lecciones de diez años de políticas verdes después del Acuerdo de París (Les Petits Matins, 280 páginas, 20 euros). “Para mí se trata de no perder nunca de vista el objetivo de navegar con más tranquilidad en los ámbitos de limitación de todos”escribe en un ensayo fascinante.
Aunque en su título utiliza una expresión de Emmanuel Macron que horrorizó a los ecologistas, Marine Braud perdona a este presidente que “no niega y nunca ha negado el cambio climático”mientras juzgan con dureza los silencios o maniobras de algunos primeros ministros como Gabriel Attal o François Bayrou. Pero, lejos de ser un arrebato sobre las debilidades de quienes están en el poder, el libro del ex concejal descifra los inmensos desafíos políticos de la transición ecológica.
Una transición interrumpida por “tragedia de horizontes” con un largo período lastrado por la inestabilidad política; una transición que debe reflexionar constantemente sobre la aceptabilidad; una transición que requiere la movilización de los funcionarios estatales y de todos los ministros… Marine Braud no oculta nada sobre las dificultades encontradas después del Acuerdo de París de 2015, en particular a la hora de traducir las conclusiones de la Convención Ciudadana sobre el Clima en la Ley sobre el Clima y la Resiliencia. “La promesa sin filtro tuvo el mérito de dar a los miembros de la Convención de Ciudadanos sobre el Clima un gran sentido de responsabilidad y una profunda seriedad en su trabajo, pero también creó una expectativa que sólo podía conducir a la decepción”él dice.
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