El presidente del Tribunal de Apelación de París salió del almuerzo de muy buen humor. La víspera, lunes 19 de enero, Michèle Agi había maltratado gravemente al eurodiputado Nicolas Bay y había golpeado a su asistente parlamentario Timothée Houssin; carne picada, esa misma mañana, el ex asistente y actual diputado de Yonne, Julien Odoul, mientras el presidente escuchaba amablemente a Marine Le Pen, el martes por la tarde, presentar un argumento bien ensayado, en el cuarto día del proceso contra los asistentes del Frente Nacional (FN) en el Parlamento Europeo.
Es cierto que la situación de Julien Odoul, condenado en primera instancia a ocho meses de prisión suspendida y un año de inhabilitación, es incómoda. Tras pasar sin debilitarse del Partido Socialista al Nuevo Centro de Hervé Morin, luego a la UDI y al gabinete de Bruno Le Maire, se unió al FN en septiembre de 2014. Allí conoció a Marine Le Pen (que no lo recuerda) y soñó con trabajar en su gabinete. Pero en octubre sólo le ofrecieron el puesto de asistente parlamentario de la recién elegida diputada Mylène Troszczynski, a pesar de que tiene una oficina en la sede del partido en Nanterre, donde resulta útil. No le da nada que hacer, además, “no fue muy productivo, dijo el diputado caritativamente, No tenía mucha experiencia”.. Aprovechó la oportunidad para dejar su huella en el gobierno y en febrero de 2015 se convirtió de hecho en “asesor especial de Marine Le Pen”.
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