El primer ministro bávaro, Markus Söder, denuncia la falta de comprensión de su país sobre la protección del clima y el excesivo celo alemán en la aplicación de las normas de la UE. Todo esto conduce a la desindustrialización, advierte el líder del CSU. En el Ministerio de Medio Ambiente muchas cosas todavía dependen de los “viejos dogmas verdes”.