¿Cómo limitar el número de muertes durante las olas de calor en París? Ésta es la pregunta que un estudio internacional, recién publicado en la revista científica, intenta responder npj Sostenibilidad urbana.
“El punto de partida fue analizar los factores contextuales que influyen en esta asociación entre las altas temperaturas y los riesgos de mortalidad en París”, resume Hicham Achebak, investigador del Inserm, que coordinó este trabajo realizado en colaboración con un centro de investigación de Londres (Inglaterra) y otro de Barcelona (España).
Se espera un récord de 50 grados para mediados de siglo en París
La conclusión es clara para el epidemiólogo: “Hay que plantar vegetación, es la medida más eficaz para reducir la vulnerabilidad de la población al calor”.
Más concretamente, el estudio muestra que los distritos con mayor vegetación son aquellos donde “el exceso de mortalidad relacionado con el calor extremo es menor”. Y viceversa.
Una observación – aplicable a todas las metrópolis – que surge gracias a miles de datos recogidos en casi diez años en París. No es casualidad que este especialista en los efectos del cambio climático en la salud humana haya elegido centrarse en la capital francesa. En particular, es una de las ciudades europeas donde el riesgo de exceso de mortalidad relacionado con el calor es mayor.
Según un estudio publicado en la lanceta En 2023, la mortalidad “se multiplicará por 1,6 entre las personas mayores de 85 años, cuando la temperatura esté por encima de la media”, recuerda el Inserm, en el comunicado que acompaña al estudio.
Una cifra que podría seguir aumentando en los próximos años a medida que se multipliquen los picos de calor. Varios estudios ya predicen temperaturas récord de 50 grados en París para mediados de siglo, si las emisiones de gases de efecto invernadero se mantienen al nivel más alto.
El caso clásico de París, la ciudad más densa de Europa
Pero la Ciudad de la Luz también combina otros tres factores, que la convierten en un caso de estudio “muy interesante”. “Es la ciudad más densa de Europa, también tiene numerosas islas de calor y hay importantes desigualdades socioeconómicas”, resume Hicham Achebak.
Entre 2008 y 2017, el primer paso fue recopilar datos sobre la mortalidad diaria en cada distrito y cruzarlos con curvas de temperatura. Estadísticas que muestran claramente un exceso de mortalidad cuando el mercurio entra en pánico: según el estudio, este riesgo de mortalidad aumenta un 23,5% cuando la temperatura alcanza una media de 30 grados a lo largo de un día.
“Luego combinamos estos resultados con una veintena de indicadores contextuales para ver si aumentaban o disminuían este exceso de mortalidad”, continúa Hicham Achebak.
Entre las variables analizadas: las características del edificio con viviendas más o menos aisladas, datos socioeconómicos para medir el nivel de vida o incluso el entorno urbano con el índice de vegetación.
Por tanto, es este tercer factor el que tiene un mayor efecto protector sobre la salud humana en casos de calor extremo. Y no sólo porque los espacios verdes ayuden a bajar la temperatura. “Existen otros mecanismos importantes, como el hecho de que la vegetación mejora la calidad del aire”, añade Hicham Achebak.
Los barrios más ricos entre los “más vulnerables”
Las características de los edificios también influyen en esta mortalidad por exceso de calor. Por otro lado, según el estudio, tener un alto nivel de vida no está entre las variables que protegen contra este riesgo.
“Contrariamente a la creencia popular, los barrios más ricos de París son, por término medio, más vulnerables al exceso de mortalidad relacionado con el calor extremo”, explica el investigador. Este fenómeno se explica por la escasa presencia de espacios verdes, combinada con edificios antiguos densos y minerales en estos barrios. »
De este modo, el estudio reorganiza las cartas de la tradicional división este/oeste en la capital. Los resultados contrastan más bien los barrios centrales, que se encuentran entre los de menor tasa de vegetación, con los periféricos, que son más verdes.
El premio al barrio más verde del día 13
El distrito 2 también se sitúa al final de esta clasificación -elaborada sin contar el Bois de Boulogne y Vincennes y basada en datos de 2019 a 2021- con una tasa de vegetación del 1,4%, frente al 20,4% del distrito 13, que gana el premio verde. Sobre esta base, los investigadores también crearon modelos.
“Si todos los distritos alcanzaran una quinta parte de la superficie con vegetación, la mortalidad relacionada con el calor podría disminuir alrededor de un tercio, tanto durante los períodos de calor moderado (temperaturas superiores a 22°C) como durante las olas de calor más intensas (superiores a 25°C)”, afirma Grégoire Rey, ex director del Centro de Epidemiología de las Causas de Muerte (CépiDc) del Inserm, en el comunicado.
Estimaciones que deben tomarse “con cautela”. Aunque la principal lección del estudio sigue siendo la misma: “Desarrollar la vegetación en la ciudad y distribuir mejor los espacios verdes entre los barrios”, resume Hicham Achebak. ¿Qué hará que los debates sean más verdes a menos de tres semanas de las elecciones municipales?