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El nuevo SUV propulsado por batería, que lleva el nombre de los que cuentan con motor de combustión interna, representa un verdadero hito en los más de 100 años de historia de Mercedes. De hecho, el GLC EQ es el precursor de una nueva generación de modelos medianos, grandes y grandes totalmente eléctricos. Por tanto, no tiene nada que ver con los recientes coches compactos de la familia CLA basados ​​en una arquitectura multienergía, adaptados a motores tanto eléctricos como híbridos, ni con los EQE y EQS de mayor tamaño y sus derivados SUV. Llega prácticamente al mismo tiempo que su principal rival: el iX3, antecesor del Neue Klasse de BMW. El GLC de batería, que se estrena con la potente versión 400 4Matic, introduce nuevos estándares de estilo así como sofisticadas tecnologías eléctricas y digitales que serán retomadas por el anunciado Clase C EQ que saldrá a la venta a finales de año y, posteriormente, por muchos otros Mercedes.

Prueba de manejo del Mercedes-Benz GLC eléctrico

Mercedes GLC EQ 400 4Matic, con la expresión del frontal dice que es todo nuevo

La silueta del nuevo SUV eléctrico no dista mucho de la del actual GLC, pero es más fluida y tiene mayores dimensiones ya que la longitud alcanza los 4,86 ​​metros, la anchura es de 1,91 metros, la altura es de 1,65 metros y la distancia entre ejes es de 2,97 metros. La apariencia del GLC eléctrico es el resultado de un nuevo viaje estilístico, transmitido por la evolución del componente más emblemático del diseño de Mercedes: la parrilla. De hecho, proyecta la tradición hacia el futuro convirtiéndose en un elemento puramente estético, renunciando a la parrilla cromada y convirtiéndose en un panel impermeable, como dicta la tipología de los coches eléctricos, ofreciéndose también en una versión iluminada por mil LED capaces de generar animaciones para enviar avisos e información a otros usuarios de la vía. Al igual que las firmas luminosas delanteras y traseras. El GLC EQ muestra así una expresión que ningún otro Mercedes tiene, pero que sí tendrá el futuro. La línea, definida por superficies suaves y unidas, con menos aristas que la del GLC con motor térmico, pertenece a la galaxia SUV y se transmite por los musculosos pasos de rueda y el carácter deportivo, tanto por la atención prestada al perfil aerodinámico dirigido sobre todo a optimizar la eficiencia como por el spoiler al final del techo. Entre otras cosas, las dos líneas de equipamiento previstas para Italia se diferencian estéticamente porque la de entrada tiene tiradores tradicionales en lugar de tiradores retráctiles más caros que, aunque gestionan las cerraduras con un sistema mecánico, salen de las puertas eléctricamente. Es decir, aquellos que China prohíbe pero para los que Mercedes preparó inmediatamente una alternativa, quizás también gracias a los rumores recogidos de antemano por los principales accionistas: los chinos Beijing State-Owned Assets y Shu Fu Li, fundador del grupo Geely.

Prueba de manejo del Mercedes-Benz GLC eléctrico

Mercedes GLC EQ 400 4Matic, un concentrado de alta tecnología avanzada

Antes de entrar en el habitáculo del GLC equipado con la tecnología EQ como la define Mercedes, echemos un vistazo a su radiografía. Este modelo se basa en la nueva plataforma MB.EA para modelos eléctricos nativos desarrollada para modelos medianos y grandes, capaz de manejar potencias de hasta 670 caballos de fuerza, que integra el sistema operativo digital MB.OS. Gestiona y conecta infoentretenimiento, conducción automatizada, funciones de la carrocería, dinámica, transmisión, confort y tecnologías de carga en función de parámetros detectados por radares y cámaras.

La arquitectura MB.EA es apta tanto para versiones monomotor con tracción en dos ruedas como bimotor con tracción total, al igual que la versión con la que debuta el GLC eléctrico. Es decir, el 400 4Matic propulsado por un sistema de propulsión bimotor de 490 caballos y 800 Nm de par que genera tracción total con una caja de cambios de dos velocidades, que entran en juego en función de las condiciones de conducción y la configuración del coche utilizado. El primero apoya la aceleración y recuperación, las capacidades de remolque y la eficiencia del tráfico; el segundo va a gran velocidad. La arquitectura eléctrica de 800V integra una batería de iones de litio con una capacidad neta de 94 kWh. Promete una autonomía de hasta 715 kilómetros, es recargable con corriente alterna a 11 kW y corriente continua hasta 330 kW del 10 al 80% en 22 minutos y permite una recarga para recorrer 300 kilómetros en 10 minutos. Este GLC alcanza las 210 rpm y llega a las 100 por hora en el 4″3, con un consumo medio de 18,9 kWh/100 km.

Entre el resto de tecnologías principales destacan los modos de frenada regenerativa automática apoyados por IA y un pedal, la desconexión del motor eléctrico delantero cuando no es necesaria su intervención, la tracción total que en la configuración Sport reparte más la potencia al eje trasero y en la Terrain se reparte equitativamente entre los dos ejes. Bajo pedido existe un pack con dirección trasera y suspensión Airmatic.

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