El proyecto de conectar Milán con Seregno, ciudad de Brianza, con un sistema de tren ligero que reutiliza en gran medida el antiguo trazado de la línea Milán-Carate/Giussano parece haberse estancado. La alarma la han vuelto a dar Confcommercio Milano, Lodi, Monza y Brianza, así como el Territoriale Alta Brianza. De hecho, la asociación de artesanos ha lanzado una serie de alarmas por el mismo trabajo en los últimos años.
El primero se remonta a enero de 2023 cuando estaban previstos 38 meses de construcción. En septiembre de 2024, conferencia de prensa en Desio, en Confcommercio, con la denuncia del cese de las obras y la solicitud de compensación por las grandes dificultades de las actividades comerciales más involucradas. Las llamadas quedaron sin respuesta hasta la apertura de un diálogo constructivo con la ciudad metropolitana de Milán: la reunión está prevista para hoy, lunes 2 de marzo. Posteriormente, se celebraron otras reuniones para explicar la situación a los contratistas “afectados” por las obras. También hubo audiencias en la Región pero en cuanto al avance de los trabajos, todo quedó estancado. En una nota de Confcommercio Milano Lodi, Monza y Brianza con el Confcommercio territoriale Alta Brianza subrayan cómo “los proyectos detenidos en 2024 siguen dramáticamente detenidos en febrero de 2026 – leemos en la nota conjunta de las dos asociaciones -. Una vez más denunciamos enérgicamente una situación que era insostenible hace un año y medio, y mucho menos hoy. »
Simone Errico, directora de Confcommercio Alta Brianza, resume la situación destacando el estado de crisis que afecta a las actividades comerciales situadas a lo largo del recorrido de la infraestructura. “Existe un dramático estado de abandono y de inmovilidad de facto de las obras – explica – que determina, además del persistente impacto económico muy negativo para las actividades comerciales situadas a lo largo del recorrido con pérdidas de hasta el 20% del volumen de negocios directamente atribuibles a la presencia de las obras y a las limitaciones de acceso, también importantes repercusiones en las carreteras locales: con cierres de cruces, desvíos y limitaciones de tráfico que afectan significativamente a la movilidad diaria de los ciudadanos”. Es decir, entre Bresso, Desio y Nova Milanese hay alrededor de 200 actividades literalmente suspendidas, “rehenes” de las obras.
“Es nuestro deber mantener un nivel muy alto de atención sobre esta obra que definir como inacabada es quedarse corto – explica Ermanno Gatti, presidente de Confcommercio Alta Brianza – hasta la fecha no tenemos noticias concretas de la ciudad metropolitana de Milán sobre la aceleración de las obras del Metrotramway. Y en cambio necesitamos ciertos momentos de comunicación transparente”. “La lentitud del Metrotranvia ya no es tolerable – concluye Marco Barbieri, secretario general de Confcommercio Milán, Lodi, Monza y Brianza – volvemos a pedir licitaciones específicas con compensación para las empresas más afectadas”.