(Adnkronos) – Irán lanza dos misiles contra la base angloamericana de Diego García, en el Océano Índico, a unos 4.000 kilómetros de distancia. Una distancia similar es mucho menor que la que separa a Teherán de muchas capitales europeas. Esta acción, según informa el Wall Street Journal, representa un potencial punto de inflexión en el conflicto, independientemente del resultado del ataque. Los dos misiles, probablemente el Khorramshahr-4 o un nuevo IRBM, no dieron en el blanco: uno habría sido neutralizado por un fallo de funcionamiento, el otro habría sido interceptado. La elección de la lente, sin embargo, es una señal elocuente. El Reino Unido acaba de decidir autorizar a los Estados Unidos a utilizar sus bases para ataques: los activos de Londres, como anunció el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, se están convirtiendo en un objetivo legítimo.
Hasta ahora se creía que los misiles de alcance intermedio de Teherán eran capaces de alcanzar objetivos a 2.000 kilómetros de distancia. La decisión de atacar la base Diego García indica el potencial significativamente mayor de las armas que todavía se suministran a la República Islámica. La base angloamericana es un elemento clave de la Operación Furia Épica, en marcha desde el 28 de febrero. Desde Diego García despegan bombarderos y aviones para prestar apoyo logístico.
Los ataques estadounidenses e israelíes han reducido significativamente la capacidad de lanzamiento de misiles iraníes. Según datos citados en los últimos días por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Teherán sólo ha conservado el 8% de sus capacidades. Se estima que antes del inicio del conflicto, Teherán podía contar con al menos entre 1.000 y 1.500 misiles. Entre ellos, los Soumar tienen un radio de acción inferior a 3.000 km en cualquier caso. Los misiles Sejjil pueden alcanzar objetivos a 2.000 kilómetros de distancia. Los drones Shahed también se pueden utilizar en incursiones de mediano y largo alcance, dado que operan hasta 1.700 km desde el punto de lanzamiento.
También se dice que Irán utilizó el misil hipersónico Fattah, el buque insignia del equipamiento bélico de Teherán. Según datos publicados por medios iraníes, el misil Fattah –presentado en 2023– es capaz de alcanzar velocidades entre Mach 13 (unos 16.000 km/h) y Mach 15 (unos 18.500 km/h) y es capaz de alcanzar objetivos a unos 1.400 km.