El servicio de inteligencia de Rusia (FSB) dijo que se llevaron a cabo ataques con misiles hipersónicos Kinzhal contra un centro de espionaje electrónico cerca de Kiev y contra una base aérea que alberga aviones F-16 en “represalia por la provocación” que Moscú dice que fue orquestada por la inteligencia ucraniana para apoderarse de un Mig-31 ruso y dirigirlo a una base de la OTAN. Según el FSB citado por la agencia Interfax, fueron atacados el centro de espionaje electrónico de Brovary, en la región de Kiev, y el aeropuerto Starokonstantinov, en la región de Khmelnitsky.
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