Desde el cribado hasta el poscáncer, pasando por el tratamiento, el manejo del cáncer de mama está experimentando “muchas lagunas”con fuertes desigualdades sociales y territoriales, juzga el Tribunal de Cuentas en un informe publicado el miércoles 28 de enero, que recomienda “acción pública vigorosa”.
Visto su “Consecuencias sanitarias, sociales y económicas”constituye el cáncer de mama, el más extendido y mortal para las mujeres francesas “un grave problema de salud pública”subraya el informe presentado a la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Nacional, que lo había solicitado. En 2023 movilizó casi 4.700 millones de euros de gasto en seguros de salud, o más del 65% en comparación con 2015, y “un pasivo residual significativo” – 1.549 euros de media – empujando “los más desposeídos” a abandonar el tratamiento, orienta esta evaluación al período 2015-2025.
Y “Aún quedan muchas lagunas: heterogeneidad de las prácticas de detección y seguimiento, desigualdades territoriales y sociales en el acceso a la atención, elevados costes de algunos tratamientos como la reconstrucción mamaria y una integración insuficiente de los cuidados de apoyo”. Por lo tanto, el uso de cribado organizado es “insuficiente y en declive” Y “competencia” por proyección individual, marcada con “brechas” – como la ausencia de una segunda lectura de las imágenes – e “costoso”según el informe de aproximadamente 130 páginas.
“Insuficiencias en el seguimiento a largo plazo”
Ante esta observación, los magistrados financieros recomiendan “desarrollos organizacionales” y de “apuntar” mejorar la eficacia del cribado y el uso de la inteligencia artificial. También presenta la ruta de tratamiento. “brechas”primero “calidad y seguridad de una atención desigual”juzga la Corte.
Si bien los datos científicos establecen un vínculo entre un elevado volumen de actividad y una mejora de la supervivencia de las mujeres, la legislación francesa ha aumentado recientemente de 30 a 70 el número mínimo anual de hospitalizaciones por cirugía de cáncer de mama que permite autorizar la actividad de un establecimiento, lejos de la recomendación europea que sugiere un umbral de 150. El Tribunal pide, por tanto, que se ajuste a esta cifra.
Para el poscáncer, “Para una gran proporción de mujeres tratadas por cáncer de mama, persisten efectos secundarios graves y variados, lo que revela un seguimiento inadecuado a largo plazo y un acceso aún limitado a cuidados de apoyo”.. “Aunque varias medidas constituyen un avance, su implementación sigue siendo incompleta, caracterizada por una implementación heterogénea, una financiación insuficiente y desigualdades territoriales persistentes”añade el Tribunal, que recomienda facilitar el acceso a cuidados de apoyo, en particular actividad física adaptada, o hacer obligatorio el desarrollo de un programa post-cáncer personalizado para los centros sanitarios a partir de 2027.