La última reina de. murió al amanecer cantarNápolesEran las seis de aquella mañana lívida cuando la canción perdió su luz, Ángela Savinofulminado por una grave insuficiencia cardíaca a la que, con el tiempo, se sumaron afecciones renales y respiratorias. Tenía 87 años.
Cantante, actriz, o mejor dicho diva, caprichosa como las divas populares de otra temporada. Su debut a los 14 años participando en Piedigrotta Bideri cantando “Zi Carmilì”: la voz era fuerte, clara, equilibrada, potente. Acompañado, aún a esta edad, de un físico importante.
Para muchos, Angela Luce era la voz de “Bammenella”, el clásico de Vivian que revivió primero para un espectáculo de Patroni Griffi y luego, en los años 2000, por segunda vez con el saxofón de Marco Zurzolo, llevando a las aceras de Nueva York la historia de esta prostituta sadomasoquista dispuesta a todo por su proxeneta.
John Turturro quería esta canción en “Passione”, una escena en blanco y negro de una película muy colorida y estaba orgullosa de esta presencia, orgullosa también de su carrera cinematográfica, desde la escena del beso en el pecho que Totò le dio en la escena de condolencia de “Signori si nasce” de Mario Mattoli hasta “Decameron” de Pier Paolo Pasolini, de “L’amore molesto di Mario Martone” por la que ganó el David de Donatello en “La segunda boda”. Noche” de Pupi Avati.
Pero el canto seguirá siendo su campo favorito, con este tercer puesto obtenido en 1975 en San Remo, cantando “Ipocrisia” de Pino Giordano y Eduardo Alfieri, tan melodramática como necesaria para su inolvidable interpretación. Como el del drama en el que actuó junto a Mario Merola, su socio privilegiado también en la gran pantalla, donde también trabajó con Marcello Mastroianni, Vittorio Gassman, Nino Manfredi, Alberto Sordi, Ugo Tognazzi, Vittorio De Sica, Renato Pozzetto.
Bella, redonda, soleada, cantó a Bovio y Di Giacomo, “‘O Divorce” y “La Legend del Lupino” redescubiertas por Roberto De Simone, trabajó con Eduardo De Filippo, con su hermano Peppino, con Nino Taranto, en televisión con Sandro Bolchi en el drama “Il cappella del prete”. Aligi Sassu la quiso como modelo para dos de sus obras, incluida una titulada “Angela”. Estaba particularmente orgullosa de uno de sus pequeños poemas: “Mira adónde ha llegado una mujer soltera con un diploma de quinto grado en el bolsillo”, explica.
Hola Ángela, hola.
Y gracias por todo.