La movilización es examinada cuidadosamente. Este domingo 22 de marzo, los electores de Sena y Marne están llamados a las urnas para la segunda vuelta de las elecciones municipales, en un contexto en el que la abstención sigue siendo una cuestión central en las elecciones. De los 506 municipios del departamento, 468 habían elegido a su alcalde al 15 de marzo, dejando sólo 38 ciudades en la boleta.
Al mediodía, según datos de la prefectura, la tasa de participación era del 19,50%, frente al 16,15% en la primera vuelta a la misma hora. Un ligero aumento de 3,35 puntos. A nivel nacional se sitúa en el 20,33%, frente al 15,29% de la semana pasada, en la primera vuelta.
El precedente de 2020
Las anteriores elecciones municipales siguen siendo un punto de comparación esencial. En 2020, en plena crisis sanitaria del Covid-19, la participación alcanzó un nivel históricamente bajo.
En Sena y Marne, según datos del Ministerio del Interior, en la segunda vuelta se situó en torno al 40%. Un nivel excepcionalmente bajo, que marcó una caída sin precedentes en la participación electoral.
En comparación, durante las elecciones municipales de 2014, la participación en la segunda vuelta alcanzó alrededor del 60-62% en el departamento. Se trata de una brecha de aproximadamente veinte puntos con respecto a 2020.
La abstención puede hacer que las elecciones caigan en picada
El nivel registrado este domingo permitirá, por tanto, medir si los electores han vuelto a las urnas tras la pausa sanitaria o si la abstención se ha afianzado.
En varios municipios del departamento, donde el equilibrio de poder es estrecho, el nivel de participación podría pesar mucho en el resultado final.
En Brie-Comte-Robert, Ozoir-la-Ferrière o incluso Champs-sur-Marne, la movilización de los votantes –y en particular de los que se abstuvieron en la primera vuelta– podría tener un impacto directo en el resultado final.