No son días muy fáciles para Elon Musk. La culpa es principalmente de Grok, “su” inteligencia artificial que volvió a situar al hombre más rico del planeta en el centro del visor. En los últimos días, Grok ha sido criticado por la facilidad con la que los usuarios podían ordenar a la inteligencia artificial que “desnudara” a los usuarios creando fotografías desnudas, sin el conocimiento de los sujetos, lo que obligó a Musk a modificar las funciones. Ayer, Ashley St Clair, influencer, expareja del magnate y madre de uno de sus hijos, demandó a la empresa de Tesla por el mismo motivo, acusando a Grok de haber creado imágenes sexuales falsas que la representan sin su consentimiento. La denuncia fue presentada en un tribunal del estado de Nueva York. St Clair afirma que Grok creó numerosas falsificaciones de ella desnuda, aunque pidió explícitamente a la IA que ya no produjera tales imágenes.
“Lo peor para mí fue verme desnudo, inclinado hacia adelante y luego ver la mochila de mi hijo al fondo”, dijo St. Clair, exinfluencer de Trump y expareja de Elon Musk que es muy conocedor de las redes sociales. El joven de 27 años se quejó de que la inteligencia artificial es “irrazonablemente peligrosa tal como fue diseñada” y también solicitó una orden judicial para intentar detenerla. La empresa de Musk respondió con una contrademanda por violar los términos de servicio que acordó al registrarse en X, que exigen que todas las demandas se presenten en los tribunales de Texas, donde tiene su sede la empresa. Pero para muchos, el verdadero motivo de los desacuerdos entre ambos sería la batalla por la custodia de Romulus, el hijo de la pareja nacido en 2024. La mujer supuestamente se negó a firmar un acuerdo que le habría obligado a nunca revelar la paternidad de Musk y a cambio habría recibido una pensión alimenticia de 100 mil dólares mensuales y 15 millones al firmar el acuerdo, lo que llevó a Musk a solicitar la custodia exclusiva del niño, su decimotercer hijo.
Pero los problemas de Musk no terminan ahí. Precisamente ayer, su red social y como si fuera poco, algunos usuarios estadounidenses en los últimos días preguntaron a Grok quién era el mayor propagador de noticias falsas en la red social, según información de fuentes oficiales.
La respuesta de la inteligencia artificial fue fuerte y clara: el propio Elon Musk. Pero si un cambio de algoritmo es suficiente para que la inteligencia artificial se rebele contra su amo, para los problemas familiares hará falta algo más.