4ca99bc_ftp-1-51b68lewir74-2026-02-28t134855z-290824980-rc2xujamrijg-rtrmadp-3-ukraine-crisis-nether.avif

Esta tarde de invierno en Kiev, mientras el país se prepara para entrar en su quinto año de guerra, Mykhailo Fedorov sube con confianza al escenario. Sudadera negra, vaqueros sobrios, micrófono en mano: a sus 35 años, el ex empresario de la región sureña de Zaporizhia encarna una cara inesperada para un ministerio estratégico como el de Defensa. Joven, conectado, encarna esta Ucrania moderna que busca resistir una guerra de desgaste a través de la innovación y la inteligencia.

Nombrado a principios de enero, es el cuarto ministro que ocupa este cargo desde el estallido de la invasión rusa el 24 de febrero de 2022. Su nombramiento por parte del presidente ucraniano ha suscitado un entusiasmo poco común en el país, tanto en los círculos políticos como militares. Desde 2022, el sector de la defensa se ha convertido en el pilar existencial del país. Muchos creían que era necesario el electroshock.

Mykhaïlo Fedorov llegó con fama de reformador eficaz tras los años que pasó en el Ministerio de Transformación Digital (2019-2026). Encabezó reformas de digitalización de vanguardia y ayudó a llevar a la administración ucraniana a una nueva era, sobre todo con la aplicación Diïa, una auténtica navaja administrativa suiza disponible en los teléfonos inteligentes. Desde el inicio de la guerra, la aplicación se ha adaptado a las necesidades del país, abriendo una serie de ofertas y servicios a los ciudadanos, como la posibilidad de alertar a las autoridades de la presencia de objetos explosivos, realizar donaciones al ejército u obtener documentos digitales para personas que han tenido que huir de sus hogares.

Te queda el 75,85% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.

Referencia

About The Author