Pero, ¿dónde encontró la NBA esta tarjeta? De hecho, el Juego de las Estrellas, organizado este domingo por la noche en Los Ángeles (California), ha dado lugar a una pequeña sorpresa visual. Victor Wembanyama participó por segunda vez en su carrera, pero la primera como titular. El nuevo formato incluía un desafío entre tres equipos: dos estadounidenses y uno formado por jugadores internacionales, en el que obviamente aparecía Wemby.
Durante la presentación de los jugadores de este “Team World”, se mostró en la pantalla gigante el mapa del país de origen de cada jugador: Serbia para Jokic, Eslovenia para Doncic o incluso Camerún para Siakam. Cuando le llegó el turno a Victor Wembanyama, apareció Francia… pero en una versión un tanto truncada: su fachada oriental, incluyendo Alsacia y Lorena, parecía simplemente haber desaparecido.
La escena duró apenas unos segundos, en medio de una ceremonia muy coreografiada donde las imágenes se suceden a gran velocidad. En aquel momento era difícil entender si se trataba de una simplificación gráfica, un error de edición o un archivo mal enmarcado. Sin embargo, el mapa proyectado en la pantalla daba la impresión de un hexágono al que le habían quitado una pieza entera. Un detalle que no pasó desapercibido para los atentos espectadores.
Wembanyama: “El orgullo de representar a tu país”
Es irónico, mientras Victor Wembanyama había subrayado la importancia de la bandera el día anterior: “Muchos de los mejores jugadores son internacionales y estoy orgulloso de ello”, había declarado el francés la víspera del partido. El orgullo también existe del lado americano, es natural. Cualquier cosa que se acerque a representar a tu país genera cierto orgullo. »
Este tipo de presentación forma parte del folclore de los grandes eventos de la NBA: cada jugador está asociado a su bandera, a su ciudad o a su país, todo ello rodeado de imágenes para subrayar la dimensión internacional del espectáculo. La liga destaca periódicamente la diversidad de su talento en todo el mundo, y a la NBA le gusta recordarle que su Juego de Estrellas también es un escaparate global. En este contexto, ver aparecer un mapa aproximado es suficiente para hacerte sonreír.
El episodio es más una anécdota visual que un escándalo diplomático. Pero señala, de paso, que un acontecimiento tan preciso a veces puede revelar un detalle inesperado en sus grandes pantallas.