Un policía falso robó el arma a un entusiasta del tiro el jueves en Niza, pocos días después de un intento similar en París y de un robo de datos en la Federación Francesa de Tiro (FFTir), según nos informaron fuentes policiales y judiciales.
El jueves en Niza, un tirador deportivo recibió una llamada telefónica de un hombre que se presentó como policía y le explicó que estaba esperando renovar su autorización para poseer armas. Por la tarde, otro hombre se presentó en la casa de la víctima con un formulario de seguridad falso y le entregaron las cinco armas y municiones del asesino.
Dudado de la marcha del uniformado, el asesino se puso en contacto con la policía, que identificó al sospechoso mediante imágenes de videovigilancia del barrio y, con el apoyo de la RAID, registró su domicilio.
Seis personas bajo custodia policial
Seis personas de entre 20 y 42 años fueron puestas bajo custodia policial, según anunció inmediatamente la fiscalía de Niza sin más aclaraciones.
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El 5 de noviembre, en París, otro tirador deportivo también recibió en su casa un falso policía que afirmó haber ido a comprobar sus armas tras un ciberataque a los datos de FFTir.
El tirador abrió la caja fuerte y presentó las armas, pero al mismo tiempo se puso en contacto con el director de su campo de tiro habitual. Y cuando le pidió su carnet profesional al falso policía, este se fue con las manos vacías. Un sospechoso fue detenido unas horas más tarde en el mismo barrio.
Direcciones y números de licencia comprometidos
Estos dos episodios pueden ser completamente independientes, pero preocupan a las autoridades y a la FFTir, ya que esta última detectó una intrusión en sus sistemas informáticos el 20 de octubre, donde unos piratas informáticos lograron acceder a datos personales como direcciones y números de teléfono de algunos licenciatarios.
La FFTir explicó que había invitado a sus licenciatarios a ejercer la “máxima vigilancia”, recordando en particular que la policía debía avisar a la gente por correo antes de acudir a sus domicilios para comprobar las condiciones de almacenamiento de sus armas autorizadas.
“Si alguien se presenta (…), no se debe dejar entrar bajo ninguna circunstancia y se debe llamar lo antes posible a la comisaría o a la gendarmería para informar de este intento de intrusión”, insistió la FFTir.