El gobernador de Calabria, Roberto Occhiuto (en la foto), tras el “shock liberal” mencionado en Forza Italia, anima a toda la centroderecha: “Giorgia Meloni es muy buena, está haciendo un trabajo extraordinario a nivel europeo. Me parece que, sin embargo, todos en la centroderecha están esperando con los brazos cruzados y viendo lo que Meloni hace”, explica Occhiuto al margen de la presentación de El antídoto, el nuevo libro publicado por el realizador. “Editor Silvio Berlusconi”. de Il Foglio Claudio Cerasa. Un manifiesto de optimismo en el intento de “rebelarse contra la industria del catastrofismo” y de los que Cerasa define como “los profesionales del resentimiento”, siempre dispuestos a hablar del vaso medio vacío y nunca del vaso medio lleno.
En el podio de Milán, en la sede de Rizzoli, Occhiuto – que pide a Forza Italia añadir “un toque de liberalismo y reformismo a la obra de Meloni” y reivindica la batalla de los taxis y del NCC contra el decreto de Matteo Salvini – comparte micrófono con Cerasa pero también con el alcalde de Milán, Beppe Sala, y con el de Génova, Silvia Salis. Inevitablemente, aunque por diferentes razones, uno de los temas de los tres es su futuro político. Salis, ampliamente considerado la estrella en ascenso del centro izquierda, evita el tema: “Como alcaldes, gestionar lo que sucede a diario es nuestro trabajo”. Mientras que Occhiuto reitera que, en su opinión, no hay perspectivas de que Forza Italia tome el poder, sino de hacer una “contribución” a la realización del objetivo fijado por el líder Antonio Tajani, es decir, volver al 20 por ciento. “No me postularé para el Congreso y nunca dividiré a Forza Italia. Berlusconi nos enseñó que dividir el partido sería un grave error”. Sala, en nombre del gobernador de Calabria, espera un papel más importante: “Esperamos que así sea en el futuro de Forza Italia…”, bromea el alcalde, poniéndose del lado de Occhiuto, antes de responder sobre el tema que más le preocupa: la seguridad. Para Sala, sin embargo, se está desarrollando una “narrativa tóxica e incluso falsa” contra el Milán. Ante las críticas, el alcalde recuerda intencionadamente que cada año llegan a Roma 20.000 millones de euros en concepto de impuestos sobre la renta procedentes de la ciudad. “Sin embargo – subraya – nunca pido nada más. Si Milán quiere ser un guía, debe ayudar a todos a crecer”. Evidentemente, acabamos hablando también del hombre más comentado del planeta, Donald Trump: “Para mí, es absolutamente malvado – comenta Sala -, en las cosas grandes, como la situación en Groenlandia, pero también en las más pequeñas. El mundo me parece peor desde que llegó a la presidencia”. Occhiuto, en este caso, parece más diplomático.
Como liberal, el gobernador dice que no está en sintonía con algunas medidas de Trump, como los aranceles aduaneros, pero al mismo tiempo hace una distinción entre él y Putin, porque el primero “amenaza con guerras comerciales, a veces sin llevarlas a cabo”, mientras que el segundo “lanza misiles”. Y reconoce que el presidente estadounidense se ha acercado a diversos resultados en los teatros de guerra “mucho más que Biden”. En cualquier caso, “Trump no representa ni el derecho de Meloni ni el mío”.