Casi 200.000 firmas se recogieron este miércoles por la tarde para la petición titulada “Vapear es no fumar”, lanzada por una organización que representa los intereses del sector, la Federación Interprofesional de Vaping. ¿El objetivo? Solicitud de abandono del impuesto al vapeo, considerada en la Asamblea Nacional el jueves como parte del Proyecto de Ley de Finanzas 2026.
El proyecto presupuestario del Gobierno prevé un impuesto de entre 30 y 50 céntimos por cada botella de 10 mililitros (ml), vendida generalmente a un precio de entre 5 y 7 euros. El gobierno también está considerando exigir a las tiendas de vapeo que obtengan una aprobación similar a la de los estancos, prohibiendo, por ejemplo, la proximidad a las escuelas.
Sobre todo, quedará completamente prohibida la venta a distancia a particulares, origen de una buena cuarta parte de las ventas del sector, según los operadores. Con estas medidas, Fivape, la federación del sector, que originó la petición cuya unicidad sólo se puede verificar por correo electrónico, estimó que 3.000 puestos de trabajo en el sector de la venta en línea “desaparecerían instantáneamente”.
“Medidas de salud pública”
“Se trata de medidas de salud pública, que convergen con la legislación aplicable al tabaco”, precisó el gabinete de la ministra de Cuentas Públicas, Amélie de Montchalin. Para el Ministro de Sanidad, “la medida tiene como objetivo reducir la exposición y la accesibilidad a los productos de vapeo, especialmente entre los jóvenes”.
“No se trata de un simple ajuste fiscal, sino de una decisión que tendrá consecuencias desastrosas para la salud pública y el empleo en Francia. En nombre de los 4 millones de vapeadores que se han liberado de la plaga del tabaco, en nombre de los 20.000 empleados del vapeo independiente francés, les pedimos que salven el vapeo”, se lee en la petición.
El Comité Nacional contra el Tabaquismo (CNCT) no está de acuerdo. “Estos productos son muy adictivos, su comercialización se dirige sobre todo a los jóvenes”, afirma Emmanuelle Béguinot, directora de la asociación antitabaco, que considera importante “un mejor control mediante la prohibición de todo lo relacionado con la venta en línea”.