La actriz estadounidense Valerie Perrine falleció a la edad de 81 años. La actriz nominada al Oscar es mejor conocida por su papel en las películas de “Superman”.
Valerie Perrine murió el lunes en Beverly Hills. Tenía 81 años. Su amiga Stacey Souther compartió la noticia en la cuenta de Facebook de Perrine: “Con profunda tristeza comparto la desgarradora noticia del fallecimiento de Valerie”.
Souther continuó describiendo cómo Perrine había padecido la enfermedad de Parkinson durante más de 15 años, un diagnóstico que, según su amiga, sobrellevó con notable compostura, sin quejarse, con coraje y franqueza. “Ella fue una verdadera inspiración, vivió su vida al máximo y fue una vida tan maravillosa. El mundo es menos hermoso sin ella”, continuó Souther. Al mismo tiempo, pidió donaciones a través de la plataforma GoFundMe para cumplir el último deseo de Perrine: un entierro en el cementerio Forest Lawn. Años de enfermedad han consumido por completo sus finanzas.
Valerie Perrine empezó como corista en Las Vegas
Antes de que Hollywood la descubriera, Perrine era corista en los escenarios de Las Vegas. En 1972 irrumpió en el mundo del cine con “Schlachthof 5”, seguido un año más tarde por “El último héroe de América”. Atrajo la atención incluso en la mojigata América con la primera escena de la ducha descubierta en la adaptación teatral de “Steambath”.
Pero el punto de inflexión decisivo se produjo en 1974 con la película biográfica sobre Lenny Bruce “Lenny” junto a Dustin Hoffman: por su interpretación de Honey, la esposa del controvertido comediante, Perrine recibió una nominación al Oscar y al Globo de Oro a la mejor actriz.
Interpretó a la novia de Lex Luthor en Superman.
Valerie Perrine se hizo conocida ante una audiencia de millones principalmente por su papel en “Superman” (1978) y su secuela. Como Miss Teschmacher, la novia del supervillano Lex Luthor, incluso salvó a Superman, debilitado por la kriptonita, en una de las escenas más impresionantes de la película.
En años posteriores apareció frente a la cámara en “The Electric Rider” con Robert Redford y Jane Fonda y protagonizó con Jack Nicholson en “Border Patrol” (1982). En 2002 interpretó el papel de una de las asistentes de Mel Gibson en la exitosa comedia “What Women Want” y también apareció en varias producciones televisivas, como “Emergency Room”.
Su última aparición cinematográfica fue en “Silver Skies” de 2014. La enfermedad de Parkinson, que se conoció en 2015, puso fin a su activa carrera.