ROMA (ITALPRESS) – Con motivo del Día Mundial de la Obesidad, la atención se centra en una patología crónica, progresiva y recurrente que representa uno de los principales desafíos de salud pública en la actualidad.
La obesidad no es un simple problema estético ni el resultado de malas decisiones individuales, sino una enfermedad compleja que requiere diagnóstico, tratamiento y terapias adecuadas.
Según los datos más recientes, el sobrepeso afecta a una parte importante de la población, desde la edad pediátrica: en Italia, casi el 30% de los niños padecen sobrepeso o son obesos. Una cifra que sitúa a nuestro país entre los de mayor prevalencia de Europa.
Para responder a esta emergencia, la Asociación de Endocrinólogos promueve la primera directriz italiana para el manejo de la obesidad resistente en adolescentes entre 12 y 18 años, con el objetivo de garantizar vías homogéneas basadas en evidencia científica.
Al mismo tiempo, las investigaciones han puesto a disposición medicamentos innovadores capaces de provocar reducciones de peso de hasta un 15 a un 20%, con importantes beneficios también en patologías relacionadas, como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.
2025 también marcó un punto de inflexión histórico: con la ley núm. 149 del 3 de octubre, la obesidad fue reconocida en Italia como una enfermedad crónica, con la inclusión progresiva de servicios en las LEA y la creación de un observatorio nacional.
La salud de la mujer merece una atención especial. Durante la edad fértil, el sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de complicaciones en el embarazo, como preeclampsia, diabetes gestacional, aborto espontáneo y parto prematuro.
Las mujeres obesas también tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves como sepsis, tromboembolismo pulmonar y hemorragia posparto.
El impacto también se extiende a las generaciones futuras: los efectos epigenéticos pueden aumentar la probabilidad de desarrollar obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares en la edad adulta de los niños.
Desde la infancia hasta la menopausia, la obesidad afecta la fertilidad y aumenta el riesgo oncológico, en particular el de cáncer de endometrio.
El Día Mundial de la Obesidad se convierte así en una oportunidad para recordar que la prevención, las vías multidisciplinares y la igualdad de acceso a la atención son herramientas fundamentales para proteger la salud individual y colectiva, superando estigmas y simplificaciones.
– foto de la oficina de prensa de la Asociación de Endocrinólogos
(ITALPRENSA).