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Hay una escena que, al mirarla, parece inofensiva: dos tortugas colocadas bajo tierra en el jardín “para pasar el invierno”, como si fuera un gesto natural y protector. Y sin embargo, aquí es precisamente donde salta la alarma en las redes sociales por Dan, que se define como un experto en tortugas (@dantheturtleman): “¡Es el día de las tortugas! ¡Es hora de mi habitual crisis anual!”, dice sarcásticamente, antes de entrar en su espacio dedicado a los animales e inmediatamente aclarar su postura. “es una idea horrible“.

El hecho, explica, es que las tortugas de caja orientales en estado salvaje ya saben qué hacer: cuando llega el frio “se entierran” y gestionar el tiempo y la profundidad según las condiciones. El problema surge cuando decidimos por ellos, forzando el inicio y el final de brumacion (la forma de “hibernación” típica de reptiles y anfibios) sin saber si el animal está preparado o si el entorno es verdaderamente seguro. Dan enfatiza un concepto más práctico que ideológico: “Cuando los entierras, no les dejas opción. Los entierras en la tierra y luego los sacas, estén listos o no”. Y es precisamente esta “aceleración” humana, afirma, la que puede resultar riesgosa: interrumpir o iniciar la brumación fuera de tiempo puede tener efectos negativos para la salud.

En el vídeo, Dan sugiere un compromiso que llama “brumación amortiguada”: en lugar de enterrar a los animales en el jardín, enfría el ambiente donde viven (mucho más frío de lo habitual, pero no tanto como el exterior) y les ofrece un recipiente lleno de tierra en el que pueden enterrarse. Si tienen problemas para excavar en suelo “real”, dice, “hagan lo que yo hago”: creen condiciones que imiten el invierno pero con un margen de control. Este es también el tema que se repite en las directrices veterinarias: La brumación es un proceso natural, pero criarla en cautiverio “presenta una serie de desafíos”.” y requiere preparación y seguimiento; los riesgos citados de pasar el invierno al aire libre incluyen traumatismos (incluidos los causados ​​por depredadores), fluctuaciones de temperatura, deshidratación y otros problemas de salud.

Debajo del video, la sección de comentarios es parte de la historia. Muchos usuarios admiten que no tienen experiencia, pero quedan “enganchados” por la franqueza y la utilidad práctica del mensaje. Un usuario bromea: “Me encontré con este vídeo por casualidad, no sé nada de tortugas… pero decidí quedarme”. Y otro: “¿Tengo una tortuga? No. ¿Vi el video completo dos veces? Sí. Ahora sé que no hay que enterrar una tortuga…” Y alguien pone ejemplos domésticos surrealistas pero muy claros: “La tortuga terrestre de una amiga elige pasar el invierno en su armario, en zapatillas. Cuando emerge, sabe que ha llegado la primavera”.

@dantheturtleman DEJA DE ENTERRAR TUS TORTUGAS ????‼️ #animales #vida silvestre #reptiles ♬ sonido original – Dan ????

El artículo “Nunca entierres tortugas, es una idea horrible. He aquí por qué”: la advertencia del experto que se vuelve viral en TikTok proviene de Il Fatto Quotidiano.



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