Siempre una emergencia
Obstrucción intestinal: ¿cuánto falta para que se produzca la muerte?
Actualizado el 6 de abril de 2026 – 3:23 p.m.Tiempo de lectura: 2 minutos

Una obstrucción intestinal es una emergencia médica. Si no se trata, en muchos casos provoca la muerte. Qué opciones de tratamiento están disponibles y cuáles son las posibilidades de supervivencia.
Dolor repentino e intenso en la zona abdominal que empeora progresivamente hasta incluir náuseas e hinchazón en el abdomen: una obstrucción intestinal puede convertirse rápidamente en una amenaza para la vida. ¿Pero qué pasa exactamente? ¿Y cómo se trata? Puedes leer todo esto aquí.
Una obstrucción intestinal, también conocida como íleo, es una afección grave en la que el intestino está parcial o completamente bloqueado. Esto impide el paso normal de alimentos, líquidos y gases a través del tracto digestivo. Además, las bacterias pueden migrar a través de la pared intestinal y provocar inflamación de la sangre o peritonitis. En el peor de los casos, la pared intestinal se rompe y el contenido intestinal se escapa.
Las causas pueden ser diferentes y van desde obstáculos mecánicos como tumores o adherencias hasta trastornos funcionales en los que el intestino pierde la capacidad de moverse.
Cualquier obstrucción intestinal es una emergencia. Si no se trata, al cabo de unas horas pueden surgir complicaciones graves y, en ocasiones, potencialmente mortales. La obstrucción intestinal mecánica es particularmente peligrosa. Acaba con la muerte de hasta el 25% de los afectados.
Esto conduce a menudo a una insuficiencia circulatoria o, después de unas seis horas, a la llamada gangrena. Esto provoca la muerte y rotura de la pared intestinal, provocando peritonitis, shock y finalmente la muerte. En general, la tasa de mortalidad por obstrucción intestinal oscila entre el 10 y el 25%. Cuanto más tarde se inicia el tratamiento, peor es el pronóstico. Es especialmente útil si la cirugía se realiza tempranamente y no existe una causa subyacente del cáncer.
El tratamiento de una obstrucción intestinal depende de la causa. Si la causa es mecánica, la cirugía suele ser inevitable. Se eliminan obstáculos como adherencias o tumores o se aflojan las hernias atrapadas. Además, se extraen las partes muertas del intestino y se suturan las sanas.
Por el contrario, la parálisis intestinal funcional puede tratarse de forma conservadora, es decir, sin cirugía. Los afectados reciben analgésicos e infusiones para estabilizar los niveles de líquidos y sal en la sangre. Una sonda nasogástrica puede aspirar el quimo y aliviar la presión del intestino.