El partido se jugó ante un lleno total en un estadio lleno de banderas verdes y blancas. «¡Se siente como estar en Argel!»le comentó un seguidor a su vecino antes de entonar la famosa «Uno-dos-tres… ¡Viva Argelia!» Los socios de Riad, Mahrez, Mohamed Amoura y Luca Zidane – bajo la mirada de su padre Zinedine – firmaron una clara victoria (3-0) contra Sudán, el miércoles 24 de diciembre, para su entrada en la Copa Africana de Naciones (CAN).
En el estadio Moulay Al-Hassan de Rabat, la mayoría de los aficionados del Fennecs, la selección nacional, eran argelinos residentes en Marruecos. Venían de Casablanca, Tánger, Marrakech y evidentemente de Rabat, la capital. Otros habían partido desde Argelia. Como mostraban sus banderas, estos grupos de seguidores procedían de Cabilia, Orán o Argel.
Pero para ellos el viaje adquirió el aspecto de un enigma. Las relaciones diplomáticas entre Marruecos y Argelia están interrumpidas desde 2021 debido al conflicto por el estatus del Sáhara Occidental, controlado principalmente por Marruecos pero reclamado por los separatistas del Frente Polisario, apoyados por Argelia. Debido a estas tensiones, la frontera terrestre que separa estos países está cerrada desde 1994 y no existe ninguna línea aérea que conecte los dos territorios.
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