En el hospital contó las heridas en la cabeza de su trabajador. “Recibió ocho golpes de palanca”, observó el director de la empresa. Un hecho escalofriante, como el terrible atentado del que fueron víctimas los dos hombres la tarde del lunes 9 de febrero.
Ese día, estos trabajadores fueron objeto de una impensable ola de violencia cuando iniciaban su jornada laboral en un apartamento de París (siglo XV). Un hombre armado con una palanca se abalanzó sobre ellos antes de golpearlos. El agresor se dio a la fuga de inmediato. Desde entonces no ha sido detenido.