Foto de : La7
Rosa Scognamiglio
Una frase del alcalde de La Spezia, Pierluigi Peracchini, ha bastado para alimentar el debate sobre la violencia entre los jóvenes, tras el dramático y sangriento incidente ocurrido en el instituto “Einaudi-Chiodo”, donde un estudiante de 18 años, Youssef Abanoub (conocido como Abu), italiano de origen egipcio, fue apuñalado y asesinado por un amigo. En una entrevista telefónica con “Otto e mezzo”, el programa de La7 presentado por la periodista Lilli Gruber, el alcalde comentó esta trágica historia: “Desgraciadamente, existe una cultura en el uso de estos cuchillos que es realmente inaceptable. Es un problema que intentamos abordar todos los días de una manera muy complicada. Somos una ciudad con 20.000 extranjeros sobre casi 100.000 habitantes. Todos trabajan, incluso si vienen de mundos diferentes. Pero Está claro que el uso de cuchillos sólo es común entre determinados grupos étnicos.

La controversia
Las declaraciones equívocas de Peracchini, realizadas en un momento especialmente crítico para la comunidad de La Spezia, provocaron una profunda indignación y una opinión pública dividida. “Se trata de comentarios racistas que no se pueden tolerar. Es una trivialización de un problema mucho más complejo”, respondió Davide Natale, secretario del PD de Liguria. El periodista Giovanni Floris, invitado de “Otto e Mezzo”, aclaró que ciertos comentarios públicos, si se informan fuera de contexto, corren el riesgo de alimentar controversias y estereotipos.
La disculpa del alcalde
Esta tarde, Peracchini aclaró el malentendido: “Mis palabras fueron mal entendidas. Me refería a subculturas juveniles, no a grupos étnicos. La nacionalidad no tiene nada que ver”. El alcalde de La Spezia expresó luego su “profunda preocupación” por la repetición de episodios de violencia “que no pueden ni deben en ningún caso convertirse en habituales”, subrayando que es “el deber de las instituciones, en sinergia con todos los sujetos competentes, reforzar cualquier acción útil para prevenir tales tragedias y garantizar la seguridad de los ciudadanos, empezando por los más jóvenes”.

Reacciones políticas
Mientras la controversia continúa, el gobierno está preparando un nuevo decreto de seguridad que prevé medidas más estrictas para frenar el fenómeno de las pandillas infantiles y la prohibición de la venta de armas blancas, incluso en línea, a menores. El ministro de Educación y Mérito, Giuseppe Valditara, habló del “rechazo de todas las formas de violencia” como misión de la escuela, mientras que el viceprimer ministro Matteo Salvini aseguró “medidas aún más restrictivas y tolerancia cero”.