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El vehículo de empresa no sólo tiene amigos. En el verano de 2024, un informe de la Inspección General de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (IGEDD), que asesora al gobierno sobre la transición ecológica, materializa, en blanco y negro, una serie de críticas dirigidas al mismo. El IGEDD ofrece un sistema más amplio.

“Un nuevo enfoque del tema sería sustituir el suministro de un vehículo de empresa por uno presupuesto de movilidadformado por empresarios que ofrecen a sus empleados una subvención para financiar su movilidad (coche compartido, pero también bicicleta o transporte público o taxi/VTC)por ejemplo 3.000 o 5.000 euros, en las mismas condiciones fiscales que un vehículo de empresa”, imagina el IGEDD. El diputado Jean-Luc Fugit (Juntos por la República) pasa de la idea al texto y presenta la enmienda para la exención fiscal del crédito de movilidad… rechazada el 30 de octubre de 2025.

Hasta la fecha no existe “ningún sistema libre de impuestos para financiar la movilidad de larga distancia mediante modos de transporte limpios”, se queja un empleado del Ministerio de Transición Ecológica. En SNCF Voyageurs, Alain Krakovitch, director de TGV-Intercités, sigue siendo un incansable defensor del “Tren Funcional”, concepto del que es (también) inventor. “Ampliar el marco fiscal y social de los coches de empresa a los trenes, estableciendo una prestación en especie específica para los trenes de larga distancia, permitiría restablecer la equidad fiscal al servicio de la reducción de los gases de efecto invernadero”, subraya.

Ocho años para encontrar tu velocidad de crucero

Al final de un viaje en TGV, la SNCF agradece a los viajeros que hayan elegido el medio de transporte “más ecológico”. ¿Los beneficiarios de los vehículos de empresa escucharán el mensaje con oídos culpables? ¿Podrían dejarse seducir?

En concreto, el sistema “Tren de Empresa” estaría dirigido a los propietarios de vehículos de empresa y se basaría en dos medidas, que podrían acumularse dentro de una misma empresa: el empleado renuncia al coche de empresa en favor de un presupuesto de tren; la retención parcial del coche de empresa por parte del empleado (para desplazamientos diarios con un pequeño vehículo eléctrico), complementada con un presupuesto ferroviario para viajes largos.

El “Tren de Función” también sería “una respuesta a la demanda cada vez más fuerte de las empresas de ofrecer a sus empleados viajes sostenibles, apoyando su política de RSE”, afirma un trabajador ferroviario. SNCF Voyageurs estima que el sistema tardará ocho años en alcanzar la velocidad de crucero. Para el Estado, el impacto económico, en ese momento, sería de aproximadamente -10 millones de euros.

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