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Impedir que Irán adquiera armas nucleares es uno de los principales objetivos de la guerra entre Estados Unidos e Israel y, según se informa, Donald Trump está considerando enviar fuerzas especiales para tomar el control de las reservas de uranio enriquecido de la República Islámica. Después de que el presidente abriera públicamente la posibilidad de enviar “botas sobre el terreno” (“tal vez”, respondió a los periodistas), entre las opciones barajadas está el uso de unidades de élite estadounidenses, como la Fuerza Delta, entrenadas para misiones de neutralización de armas de destrucción masiva.

Hasta ahora, los dos aliados han centrado sus ataques en la armada y los misiles balísticos de Irán, mientras que sitios nucleares sensibles como Isfahán, donde los analistas dicen que podría haber suficiente uranio para varias bombas atómicas, no han sido atacados. Según expertos militares y fuentes informadas, los planes hipotéticos para ataques terrestres contra las instalaciones nucleares de Teherán existen desde hace años y el Comando Central de Estados Unidos los actualiza periódicamente. Como informa Semafor citando algunas fuentes, la Fuerza Delta lleva tiempo preparando una misión “anti-ADM” (armas de destrucción masiva), “cuya tarea es intervenir y deshacerse de todos los equipos y centrifugadoras. No han tenido que hacerlo muy a menudo en el pasado, o nunca, pero son expertos. Y el magnate, en una entrevista con ABC, no descarta enviar fuerzas especiales para asegurar el uranio: “Todas las opciones están sobre la mesa. Todos ellos”, reitera. Irán es “un tigre de papel – añade – hace apenas una semana. Estaban a punto de atacar, su plan era atacar todo el Medio Oriente y conquistarlo.” En junio pasado, el comandante en jefe dijo que las instalaciones nucleares en Fordo, Natanz e Isfahan habían sido destruidas durante la Operación Martillo de Medianoche, pero que esas instalaciones y las capacidades de Teherán estaban ahora bajo un nuevo escrutinio.

Para evitar que el régimen adquiera armas atómicas, sus 450 kg de uranio enriquecido al 60%, convertibles a nivel militar en pocas semanas, son esenciales. Las agencias de inteligencia estadounidenses han determinado que Irán o potencialmente otro grupo podría recuperar la principal reserva de uranio altamente enriquecido del país, aunque fue enterrada bajo el sitio de Isfahán durante los ataques estadounidenses, según varios funcionarios familiarizados con informes clasificados. Según explican al New York Times, la República Islámica ahora puede acceder al uranio a través de un punto de acceso muy estrecho, aunque no está claro con qué rapidez podría mover el metal radiactivo, que se encuentra en forma gaseosa y almacenado en contenedores.

De todos modos, los funcionarios de Washington aseguran que las agencias de espionaje estadounidenses están monitoreando constantemente el sitio de Isfahán y tienen un alto grado de confianza en su capacidad para detectar y responder a cualquier intento del gobierno iraní u otros grupos de trasladarlo.

Además, según informa Axios, Estados Unidos está considerando una operación selectiva para tomar el control de la isla de Kharg, la principal terminal petrolera iraní por la que pasan el 90% de las exportaciones de crudo de la República Islámica. Un objetivo estratégico de enorme importancia, cuya neutralización golpearía el corazón de las finanzas del régimen de Teherán.

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