La política debería, al menos por un momento, dejar espacio a la humanidad. Pero, lamentablemente, este no es siempre el caso. En Pavía, durante el minuto de silencio dedicado a Umberto Bossi, se esperaba respeto, tal vez incluso un simple gesto sobrio e institucional. Pero no. Durante el minuto de silencio en honor del fundador de la Liga, los grupos de la Alianza de Izquierda Verde y de la lista cívica Pavia a Colori decidieron levantarse y abandonar la sala. No en silencio, no con discreción, sino acompañando el gesto con declaraciones que calificar de exageradas es quedarse corto, subrayó el ex presidente del Ayuntamiento. Palabras, las de los exponentes rojos, que nada tienen que ver con la confrontación política ni siquiera simplemente con la vida civil.
“El grupo de la Liga estará esta tarde en el Ayuntamiento de Pavía – subraya el senador de Pavía en Facebook Gian Marco Centinaio – pidió recordar a Umberto Bossi con un minuto de silencio. Una petición que siempre hacen todos los partidos políticos para recordar a un líder o colega fallecido”. Centinaio informa que “los grupos Avs Pavia a Colori (seguidos por el asesor del M5S) abandonan la sala, después de una declaración que pone de relieve una grosería y una ignorancia política con pocos iguales en Italia. Durante todos estos años he rendido homenaje a mis colegas de todas las corrientes políticas, por respeto a mis allegados y a las comunidades políticas que representan.” El senador concluye: “En Pavía, la ignorancia política está presente en el consejo municipal”.
El jefe del grupo FdI del primer partido de la oposición fue el primero en hablar de ello Nicolas Niutta. “Cada vez más vergüenza”, comentó. “En el ayuntamiento asistimos a una de las páginas más tristes de la historia de Pavía”, protesta la concejala de Forza Italia, Lidia Decembrino: “El amplio sector se niega a guardar un minuto de silencio en memoria de Bossi. La buena política y la democracia han sufrido por enésima vez un grave ataque”. Y lamentablemente no se trata de un incidente aislado.
No se trata de si compartimos o no la historia política de Bossi. Pero frente al muerteo incluso simplemente la memoria institucional de un hombre que tuvo un papel central en la historia republicana, la política debería poder detenerse. Cállate si es necesario. Respeto, siempre. Pero no. Una vez más se optó por transformar un momento de contemplación en un podio ideológico. Un gesto que no perjudica a Bossi, sino a la dignidad de las propias instituciones.
La izquierda de Pavía -y no sólo- debería cuestionarse seriamente lo sucedido. Todo puede ser cuestionado excepto la humanidad. Y aunque lo niegues, quizá no sea el adversario quien deba justificarse. Pero quién dice dar lecciones.